Una agresión física resulta relativamente fácil de identificar, pero otras formas de maltrato pueden permanecer ocultas durante años. La humillación constante, las restricciones económicas o el aislamiento impuesto también pueden comprometer seriamente la salud y la autonomía de una persona, aunque no existan lesiones visibles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la violencia interpersonal un problema de salud pública de alcance mundial. Según sus estimaciones publicadas en 2026, aproximadamente el 31,6 % de las mujeres ha experimentado violencia física o sexual de pareja, o violencia sexual ejercida por otra persona, en algún momento de su vida.
Para comprender este fenómeno conviene distinguir entre las formas que adopta el maltrato y los contextos donde aparece. Esta diferenciación permite reconocer conductas abusivas sin confundir, por ejemplo, el maltrato psicológico con el acoso laboral o la violencia infantil.
Qué es el maltrato desde la psicología
El maltrato comprende acciones u omisiones que provocan daño, sufrimiento o un riesgo significativo para la integridad, los derechos o el desarrollo de otra persona, especialmente cuando existe una relación de poder, responsabilidad, dependencia o confianza.
Puede manifestarse mediante agresiones directas, amenazas, explotación, humillaciones o incumplimientos graves de los deberes de cuidado. Su interpretación depende de las circunstancias y del contexto relacional.
No todas las situaciones de maltrato requieren repetición. Una agresión sexual o física puede constituir violencia en un único episodio, mientras que el acoso y el control coercitivo suelen caracterizarse por patrones de comportamiento prolongados.
También es necesario diferenciar el maltrato de un desacuerdo interpersonal. Las discusiones pueden ser desagradables sin implicar necesariamente dominación o abuso. Para comprender esta distinción conviene conocer los diferentes tipos de conflictos y sus características.
Los 7 tipos de maltrato según su forma de manifestarse
Las siguientes categorías describen conductas abusivas reconocidas en la literatura científica y en las definiciones de organismos internacionales. No constituyen siete diagnósticos independientes: pueden coexistir y presentar importantes solapamientos.
1. Maltrato físico
Consiste en utilizar la fuerza física para causar daño, someter, intimidar o castigar a otra persona.
Entre sus manifestaciones encontramos:
- Golpes, patadas, empujones y bofetadas.
- Estrangulamiento, quemaduras o zarandeos.
- Inmovilizaciones injustificadas.
- Agresiones mediante objetos.
No es necesario que aparezcan hematomas o lesiones permanentes para considerar violenta una agresión.
Sus consecuencias pueden incluir traumatismos, dolor persistente, miedo anticipatorio y síntomas psicológicos relacionados con la exposición a situaciones amenazantes.
2. Maltrato psicológico o emocional
Se caracteriza por comportamientos que buscan humillar, intimidar, degradar o perjudicar psicológicamente a otra persona.
Puede incluir insultos reiterados, amenazas, ridiculización, desvalorización sistemática o manipulación dirigida a generar miedo.
El maltrato verbal constituye una posible manifestación de esta categoría, aunque la violencia psicológica también puede ejercerse mediante conductas no verbales.
Es importante examinar el contexto: una crítica puntual, incluso cuando resulta desagradable, no equivale automáticamente a maltrato psicológico.
En las relaciones sentimentales, comprender los tipos de comunicación en pareja ayuda a distinguir las dificultades comunicativas de los patrones de intimidación y degradación.
3. Maltrato y abuso sexual
Incluye actividades, contactos o conductas sexuales impuestos sin consentimiento válido. Puede existir mediante violencia física, amenazas, coerción o aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad.
Comprende, entre otras conductas:
- Contactos sexuales no consentidos.
- Coacciones para mantener relaciones.
- Explotación sexual.
- Producción o difusión no consentida de material íntimo.
La ausencia de resistencia física no demuestra consentimiento. El miedo, la coerción o determinadas situaciones de incapacidad pueden impedir una decisión libre.
Las consecuencias psicológicas son variables e incluyen un mayor riesgo de ansiedad, depresión y estrés postraumático.
4. Maltrato económico y patrimonial
Consiste en utilizar el dinero, los bienes o los recursos materiales como instrumentos de explotación, privación o dominación.
Algunos ejemplos son:
- Impedir injustificadamente que una persona acceda a sus ingresos.
- Apropiarse de sus ahorros o propiedades.
- Forzarla a contraer deudas.
- Sabotear deliberadamente sus oportunidades laborales.
Debe distinguirse de los acuerdos económicos voluntarios, incluso cuando una pareja decide organizar sus finanzas de manera desigual.
Lo determinante es la existencia de abuso, explotación o restricciones impuestas que comprometan la autonomía de la persona.
5. Control coercitivo
El control coercitivo describe un patrón de comportamientos dirigidos a restringir progresivamente la libertad de otra persona.
Puede incluir vigilancia constante, amenazas, aislamiento familiar, imposición de reglas o castigos cuando la víctima actúa de manera independiente.
Su gravedad reside frecuentemente en el efecto acumulativo. Conductas aparentemente pequeñas, examinadas por separado, pueden formar parte de una estructura persistente de dominación.
La guía del Ministerio del Interior británico publicada en 2023 describe este fenómeno como una combinación potencial de abuso psicológico, económico, físico y sexual.
6. Maltrato por negligencia o abandono
Se produce cuando alguien incumple responsabilidades esenciales de cuidado y expone a una persona dependiente a daños o riesgos evitables.
Puede manifestarse mediante la privación de alimentación suficiente, atención sanitaria indispensable, higiene o supervisión necesaria.
Afecta especialmente a menores, personas dependientes y adultos mayores.
Sin embargo, no toda deficiencia asistencial constituye automáticamente maltrato. Es necesario valorar las obligaciones del cuidador, sus posibilidades reales de actuación y las circunstancias que han generado el daño.
7. Maltrato digital
Las tecnologías pueden utilizarse para ejercer intimidación, vigilancia, explotación sexual o control psicológico.
Entre las conductas más características destacan:
- Acceder a cuentas privadas sin autorización.
- Vigilar desplazamientos mediante aplicaciones o dispositivos.
- Difundir imágenes íntimas sin consentimiento.
- Enviar amenazas o mensajes de hostigamiento.
- Suplantar identidades para perjudicar a otra persona.
El Instituto Europeo de la Igualdad de Género (2024) advierte de las importantes consecuencias del acoso digital y de la violencia facilitada por tecnologías.
Más que una modalidad completamente independiente, el entorno digital puede funcionar como medio para ejercer diferentes formas de maltrato.
Los 6 tipos de maltrato según el contexto
Además de identificar la conducta, la investigación distingue situaciones caracterizadas por relaciones específicas de dependencia, autoridad o desigualdad de poder.
8. Maltrato infantil
La OMS define el maltrato infantil como las formas de abuso, desatención o explotación que perjudican o pueden perjudicar la salud, el desarrollo o la dignidad de menores de 18 años.
Incluye castigos físicos, violencia emocional, abusos sexuales y negligencia.
Sus consecuencias pueden alcanzar el desarrollo cognitivo, la regulación emocional y las relaciones sociales. Sin embargo, experimentar maltrato durante la infancia no determina inevitablemente la aparición de problemas psicológicos en la adultez.
Los entornos familiares constituyen importantes agentes de socialización y aprendizaje, por lo que las condiciones de crianza merecen una atención preventiva especial.
9. Maltrato en la pareja
Puede aparecer durante una relación sentimental o después de su ruptura, e incluir agresiones, amenazas, coerción sexual, control económico y aislamiento.
Aunque puede afectar a personas de distintos sexos, la violencia contra las mujeres presenta dimensiones estructurales vinculadas a la desigualdad de género.
La OMS reconoce que estas experiencias pueden causar consecuencias físicas, reproductivas y psicológicas importantes.
No debe confundirse una relación conflictiva con una relación abusiva: en esta última pueden existir miedo, dominación y restricciones graves de la autonomía.
10. Acoso escolar o bullying
El acoso escolar implica conductas perjudiciales entre estudiantes, generalmente reiteradas, dentro de una relación caracterizada por un desequilibrio de poder.
Puede adoptar formas físicas, verbales, relacionales o digitales.
La UNESCO destaca que el acoso debe comprenderse como un proceso social relacionado también con las normas del grupo y del entorno educativo.
Por ello, su prevención requiere actuaciones institucionales, además de intervenciones individuales.
11. Acoso laboral o mobbing
Comprende patrones de hostigamiento, humillación, aislamiento o desestabilización profesional desarrollados en el contexto del trabajo.
Puede implicar superiores, compañeros o distintas posiciones jerárquicas.
Conviene distinguir el acoso laboral sostenido de un desacuerdo profesional aislado. No obstante, el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo reconoce que la violencia y el acoso laboral pueden comprender comportamientos inaceptables únicos o repetidos.
Sus consecuencias pueden afectar al bienestar psicológico, la continuidad laboral y la salud física.
12. Maltrato a personas mayores
Se produce cuando una persona mayor experimenta daño o sufrimiento dentro de una relación donde existe una expectativa de confianza.
Puede incluir agresiones, explotación financiera, negligencia, abandono o menosprecio de su dignidad.
Según la OMS (2024), aproximadamente una de cada seis personas de 60 años o más experimentó alguna forma de maltrato en entornos comunitarios durante el año anterior, según una revisión internacional.
La dependencia funcional o económica puede dificultar la detección y denuncia de estas situaciones, aunque ninguna de ellas implica que el maltrato sea inevitable.
13. Maltrato institucional
Aparece cuando las prácticas, decisiones u omisiones de una organización generan abusos, vulneraciones de derechos o daños evitables a las personas bajo su responsabilidad.
Puede producirse en instituciones sanitarias, educativas, asistenciales, residenciales o penitenciarias.
Entre sus manifestaciones están los tratos degradantes, las restricciones arbitrarias, la discriminación y la desatención grave.
Un resultado administrativo desfavorable no constituye necesariamente maltrato institucional. Deben examinarse las responsabilidades, las circunstancias y los derechos afectados.
Diferencias fundamentales entre las formas de maltrato
| Forma | Manifestación característica |
|---|---|
| Físico | Uso de fuerza o agresión corporal |
| Psicológico | Intimidación, humillación o degradación |
| Sexual | Conductas sexuales sin consentimiento válido |
| Económico | Explotación o control abusivo de recursos |
| Coercitivo | Restricción sistemática de la autonomía |
| Negligencia | Incumplimiento grave de deberes de cuidado |
| Digital | Violencia ejercida mediante tecnologías |
Estas manifestaciones pueden coexistir. Por ejemplo, una persona sometida a control coercitivo puede experimentar simultáneamente maltrato económico, psicológico y digital.
Consecuencias psicológicas y sociales del maltrato
La exposición a situaciones abusivas puede asociarse con:
- Ansiedad, hipervigilancia y alteraciones del sueño.
- Síntomas depresivos y pérdida de confianza.
- Estrés postraumático y dificultades de regulación emocional.
- Aislamiento social y deterioro de las relaciones.
- Problemas de concentración y rendimiento académico o laboral.
- Lesiones físicas y consecuencias económicas duraderas.
La gravedad depende de factores como la naturaleza del abuso, su duración, la edad de exposición y los recursos disponibles.
No todas las víctimas presentan los mismos síntomas, ni la ausencia de un diagnóstico clínico descarta la existencia de maltrato.
Cómo identificar situaciones de maltrato y buscar protección
Al evaluar una situación conviene examinar la presencia de amenazas, restricciones de libertad, agresiones, explotación o temor persistente ante las reacciones de otra persona.
Si existe una situación de riesgo, pueden resultar apropiadas las siguientes medidas:
- Priorizar la seguridad física y acudir a emergencias ante un peligro inmediato.
- Contactar con personas de confianza y recursos especializados.
- Documentar incidentes únicamente cuando hacerlo no aumente el peligro.
- Solicitar orientación sanitaria, psicológica, social o jurídica según las circunstancias.
En España, el teléfono 016 ofrece información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial especializada frente a la violencia contra las mujeres. En emergencias puede llamarse al 112.
La atención psicológica puede ayudar a abordar las consecuencias del abuso. La calidad de la alianza terapéutica y la relación con el profesional constituye un elemento relevante del acompañamiento clínico.
Cuando existe intimidación o control coercitivo, las intervenciones deben priorizar la seguridad y evitar procedimientos que expongan a la víctima a nuevas represalias.
El maltrato constituye un fenómeno complejo que exige respuestas adaptadas a cada situación. Reconocer sus distintas manifestaciones permite identificar riesgos que podrían pasar inadvertidos, sin convertir cualquier desacuerdo o dificultad relacional en una forma de violencia.
Preguntas Frecuentes
¿Cuáles son los principales tipos de maltrato?
¿Qué diferencia existe entre maltrato psicológico y emocional?
¿Cómo identificar un maltrato que no deja lesiones?
¿El maltrato psicológico puede ser tan grave como el físico?
¿Qué es el maltrato por negligencia?
¿Qué consecuencias psicológicas puede provocar el maltrato?
¿Qué hacer si sospecho que alguien está sufriendo maltrato?
Fuentes y Referencias
- Organización Mundial de la Salud (2026). Violence against women.
- Organización Mundial de la Salud (2026). Maltrato infantil.
- Organización Mundial de la Salud (2024). Abuse of older people.
- Centers for Disease Control and Prevention (2024). About Abuse of Older Persons.
- UK Home Office (2023). Controlling or coercive behaviour: statutory guidance framework.
Ver 4 fuentes más Ocultar fuentes adicionales
- UNESCO (2023). Definir el acoso en la escuela y sus implicaciones para la educación, los docentes y los educandos.
- Organización Internacional del Trabajo (2021). Violence and harassment in the world of work: A guide on Convention No. 190 and Recommendation No. 206.
- European Institute for Gender Equality (2024). Tackling cyber violence against women and girls: The role of digital platforms.
- Ministerio de Igualdad, Gobierno de España. Teléfono 016, servicio de información y atención frente a la violencia contra las mujeres.
Escrito por
Marina Marta García FuentesPsicóloga y cofundadora del Instituto de Psicología Psicode · Número de colegiada M-18317
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Cómo citar este artículo
Al citar, reconoces el trabajo original, evitas problemas de plagio y permites a tus lectores acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos. Asegúrate siempre de dar crédito a los autores y de citar de forma adecuada.
Marina Marta García Fuentes. (2026, octubre 19). Los 13 tipos de maltrato: características, ejemplos y consecuencias. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/tipos-maltrato
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