Durante los dos primeros años de vida, un bebé aprende muchísimo antes de poder explicar con palabras lo que sabe. Toca, chupa, golpea, deja caer objetos, repite movimientos y observa qué ocurre. Para Jean Piaget, esta actividad no era un simple repertorio de reflejos: era la base sobre la que empezaba a construirse la inteligencia.
La etapa sensoriomotora es la primera fase de su teoría del desarrollo cognitivo y abarca, de forma aproximada, desde el nacimiento hasta los 18-24 meses. Hoy sabemos que algunos límites temporales propuestos por Piaget son demasiado rígidos y que ciertas capacidades pueden aparecer antes de lo que él pensaba. Aun así, su idea central conserva interés: durante esta etapa el conocimiento se construye en gran medida mediante la coordinación entre percepción y acción.
Qué es la etapa sensoriomotora
Piaget describió el desarrollo cognitivo como un proceso activo. El bebé no sería un receptor pasivo, sino alguien que va formando y modificando esquemas mentales al interactuar con su entorno. Si quieres situar esta fase dentro del desarrollo global, puedes consultar nuestra guía sobre las etapas de la infancia.
En el periodo sensoriomotor predominan dos vías para conocer el mundo:
- Los sentidos, como la vista, el tacto, el oído o el gusto.
- La acción motora, como alcanzar, agarrar, agitar, empujar o desplazarse.
A medida que ambas se coordinan, las acciones dejan de ser únicamente reflejas y se vuelven progresivamente más intencionales. El bebé empieza a anticipar consecuencias, buscar objetos, resolver pequeños problemas y utilizar una conducta para conseguir un objetivo.
Para Piaget, la inteligencia no aparece de golpe cuando surge el lenguaje. Empieza mucho antes, en la forma en que el bebé actúa sobre el mundo y aprende de sus efectos.
Las 6 subetapas de la etapa sensoriomotora según Piaget
Piaget dividió esta etapa en seis periodos. Las edades son aproximadas, no fronteras biológicas exactas.
1. Ejercicio de los reflejos, de 0 a 1 mes
En las primeras semanas predominan respuestas reflejas como la succión, la prensión o determinados movimientos orientados hacia la estimulación. Piaget consideraba que estos reflejos son el punto de partida sobre el que se organizan conductas posteriores.
El recién nacido todavía dispone de un repertorio motor limitado, pero ya empieza a ajustarlo a las características de cada situación.
2. Reacciones circulares primarias, de 1 a 4 meses
Aparecen conductas que el bebé descubre por casualidad y luego repite porque producen una sensación interesante o agradable. El foco está principalmente en su propio cuerpo.
Por ejemplo:
- Llevarse repetidamente la mano a la boca.
- Mover las piernas de una determinada manera.
- Repetir sonidos o movimientos que generan una sensación llamativa.
Piaget llamó a estas repeticiones reacciones circulares porque una acción conduce a un efecto y ese efecto favorece que la acción vuelva a producirse.
3. Reacciones circulares secundarias, de 4 a 8 meses
El interés se desplaza progresivamente hacia el entorno. El bebé descubre que sus acciones pueden producir efectos sobre los objetos y trata de repetirlos.
Puede agitar un sonajero para escuchar el ruido, golpear un juguete contra una superficie o repetir un movimiento que hace moverse un objeto. Empieza a consolidarse la relación entre acción y consecuencia.
La investigación moderna sobre contingencias sensoriomotoras sigue mostrando la importancia de que el bebé detecte relaciones entre sus movimientos y los efectos que producen.
4. Coordinación de esquemas secundarios, de 8 a 12 meses
Las conductas se vuelven claramente más dirigidas a metas. El bebé puede combinar acciones conocidas para conseguir algo, por ejemplo apartar un obstáculo para alcanzar un juguete.
En esta fase Piaget situó un avance importante en la permanencia del objeto, la comprensión de que algo continúa existiendo aunque deje de estar a la vista. Actualmente, organismos como los CDC incluyen entre los hitos cognitivos alrededor de los nueve meses buscar un objeto que ha caído fuera del campo visual.
También aparece el conocido error A-no-B: después de encontrar varias veces un juguete en un lugar A, algunos bebés siguen buscándolo allí aunque hayan visto que se ha escondido en un lugar B. Hoy se interpreta que este fallo no depende únicamente de comprender o no que el objeto existe, sino también de procesos como memoria de trabajo, inhibición y control de la respuesta.
5. Reacciones circulares terciarias, de 12 a 18 meses
El niño ya no se limita a repetir una acción que funciona. Empieza a experimentar con variaciones.
Puede dejar caer objetos desde diferentes alturas, probar distintos modos de abrir una caja o comprobar qué ocurre al golpear varios materiales. Hay una exploración más flexible del tipo: "¿Qué pasa si lo hago de otra manera?".
Esta fase refleja bien una intuición de Piaget que sigue siendo relevante: buena parte del aprendizaje temprano surge de la exploración activa, no de recibir información de manera pasiva.
6. Combinaciones mentales, de 18 a 24 meses
En la última subetapa aumenta la capacidad para representarse mentalmente acciones y resultados. El niño necesita menos ensayo físico para resolver algunos problemas y puede anticipar una solución antes de ejecutarla.
También progresa la imitación diferida, es decir, reproducir más tarde una conducta observada previamente. Esta capacidad representa una transición hacia el pensamiento simbólico, que después tendrá un papel esencial en el lenguaje, el juego de ficción y la representación mental. El desarrollo del lenguaje dependerá además de redes cerebrales que van especializándose progresivamente, como explicamos al hablar de las áreas cerebrales relacionadas con el lenguaje.
La permanencia del objeto: uno de los grandes logros de esta etapa
La permanencia del objeto es probablemente el concepto más conocido de la etapa sensoriomotora. Significa comprender que una persona u objeto sigue existiendo aunque temporalmente no pueda verse.
Piaget estudió esta capacidad observando si los bebés buscaban juguetes que él escondía. Interpretó que la búsqueda activa reflejaba la existencia de una representación mental del objeto.
Sin embargo, investigaciones posteriores cambiaron parte de esta interpretación. En un estudio clásico, Renée Baillargeon, Elizabeth Spelke y Stanley Wasserman (1985) observaron que bebés de cinco meses miraban durante más tiempo acontecimientos que parecían violar la continuidad física de un objeto oculto. Estos resultados se han utilizado como evidencia de que ciertas expectativas sobre los objetos pueden existir antes de que el bebé sea capaz de buscarlos de forma eficiente.
La diferencia es importante. Saber que algo debería seguir ahí y ser capaz de recuperarlo físicamente no son exactamente la misma tarea. La búsqueda exige además recordar la localización, mantenerla activa y frenar respuestas previamente aprendidas. De hecho, las tareas de permanencia del objeto se relacionan también con capacidades que más adelante formarán parte de las funciones ejecutivas.
Qué mantiene vigencia de Piaget y qué se ha revisado
La teoría de Piaget transformó la psicología del desarrollo porque presentó al niño como un agente que construye conocimiento. Ese enfoque sigue siendo enormemente influyente.
Sin embargo, la investigación posterior ha cuestionado varios elementos:
- Las edades son más flexibles de lo que sugería una lectura rígida de las etapas.
- Algunas competencias perceptivas y cognitivas aparecen antes de lo que Piaget detectó.
- Una conducta observable puede depender de varias capacidades a la vez. No buscar un objeto no demuestra necesariamente que el bebé crea que ha dejado de existir.
- El desarrollo parece más gradual y dependiente de la tarea, del contexto y de las capacidades motoras y atencionales.
Por eso hoy conviene entender la etapa sensoriomotora como un modelo histórico muy útil, no como un calendario exacto del desarrollo cerebral.
Cómo favorecer el desarrollo sensoriomotor
No hace falta convertir el desarrollo del bebé en un programa de entrenamiento. Lo más útil suele ser ofrecer un entorno seguro, variado y con oportunidades para explorar.
Algunas actividades sencillas son:
- Jugar a esconder parcialmente un juguete y dejar que el bebé lo busque.
- Ofrecer objetos seguros con diferentes texturas, formas y sonidos.
- Permitir que manipule, agite, apile, golpee o deje caer objetos apropiados para su edad.
- Imitar sus sonidos y gestos y darle tiempo para responder.
- Nombrar lo que está mirando o tocando.
- Practicar juegos de causa y efecto.
- Dejar espacio para que pruebe soluciones antes de intervenir.
El objetivo no es acelerar el desarrollo, sino proporcionar experiencias seguras que permitan al niño explorar, repetir, equivocarse y descubrir relaciones entre sus acciones y el entorno.
Una etapa decisiva, pero no un reloj exacto
La etapa sensoriomotora explica una parte fundamental del desarrollo durante los dos primeros años: el paso desde respuestas principalmente reflejas hacia conductas cada vez más intencionales, flexibles y representacionales.
Piaget acertó al destacar que el bebé aprende haciendo. La psicología actual ha añadido un matiz importante: los bebés pueden comprender algunos aspectos del mundo antes de ser capaces de demostrarlo mediante una acción compleja. Por eso, más que imaginar seis compartimentos cerrados, resulta más preciso pensar en un proceso continuo en el que percepción, memoria, atención, movimiento y aprendizaje se desarrollan de forma interdependiente.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la etapa sensoriomotora según Piaget?
¿Cuáles son las seis subetapas de la etapa sensoriomotora?
¿Cuándo aparece la permanencia del objeto?
¿Qué es el error A-no-B?
¿Sigue siendo válida la teoría de Piaget?
¿Cómo se puede estimular el desarrollo sensoriomotor de un bebé?
Fuentes y Referencias
- Scott, H. K. & Cogburn, M. (2023). Piaget
- Baillargeon, R., Spelke, E. S. & Wasserman, S. (1985). Object permanence in five-month-old infants
- Wellman, H. M., Cross, D. & Bartsch, K. (1987). Infant search and object permanence: a meta-analysis of the A-not-B error
- Jacquey, L., Fagard, J., Esseily, R. & O'Regan, J. K. (2020). Detection of sensorimotor contingencies in infants before the age of 1 year: A comprehensive review
- Centers for Disease Control and Prevention (2026). Milestones by 9 Months
Revisado por
Cecilia Martín SánchezPsicóloga, directora y cofundadora del Instituto de Psicología Psicode · Número de colegiada M-18654
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Cómo citar este artículo
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Javier Ares Arranz. (2026, octubre 2). Etapa sensoriomotora: qué es, sus 6 subetapas y cómo se desarrolla. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/etapa-sensoriomotora
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