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Iván Pávlov: fisiología, reflejos condicionales y el mito de la campana

- Francesc Abad Francesc Abad -
Iván Pávlov: fisiología, reflejos condicionales y el mito de la campana

Iván Petróvich Pávlov fue un fisiólogo ruso, no un psicólogo de formación. Sus perros entraron en los manuales porque aprendían a anticipar la comida, pero ese episodio nació dentro de un programa mucho más amplio sobre digestión, secreciones y sistema nervioso. También era bastante menos simple que la escena de una campana seguida de un plato.

De Riazán al laboratorio

Pávlov nació en Riazán el 26 de septiembre de 1849, según la fecha gregoriana que utiliza la Academia Rusa de Ciencias. Era hijo de un sacerdote ortodoxo y comenzó una formación religiosa. En 1870 la abandonó para estudiar ciencias naturales en San Petersburgo, atraído por la fisiología y por autores rusos que defendían una explicación material de la vida.

Después completó su formación médica y trabajó sobre la regulación nerviosa del corazón. En 1890 organizó y pasó a dirigir el Departamento de Fisiología del Instituto de Medicina Experimental. Permaneció al frente hasta su muerte, ocurrida en Leningrado el 27 de febrero de 1936. Alrededor de ese laboratorio se formó un equipo numeroso; atribuir cada observación a un momento solitario de inspiración borra el trabajo colectivo que hizo posible el programa.

El Nobel fue por la digestión

Antes de los reflejos condicionales, Pávlov investigó cómo actuaban las glándulas digestivas y cómo intervenía el sistema nervioso en la secreción. Desarrolló preparaciones que permitían observar procesos digestivos durante periodos prolongados. Esos trabajos le valieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904. La motivación del premio se refería a la fisiología de la digestión, no al condicionamiento clásico.

En su conferencia Nobel explicó que la salivación podía iniciarse de dos maneras. La comida en la boca activaba una respuesta estable por sus propiedades físicas y químicas. En cambio, la vista, el olor u otra señal asociada a la comida podían provocar secreción aunque no tuvieran una relación fisiológica directa con la saliva. A la primera relación la llamó incondicional; a la segunda, condicional.

Esta diferencia desplazó su investigación. La secreción dejaba de ser solo una parte de la digestión y servía como medida de cómo un animal aprendía relaciones entre acontecimientos.

Qué ocurre en un reflejo condicional

Un estímulo que al principio no provoca la respuesta estudiada puede adquirir valor de señal si mantiene una relación con otro estímulo biológicamente relevante. La comida provoca salivación sin aprendizaje previo. Un tono no tiene por qué hacerlo. Después de una experiencia organizada en la que el tono anuncia la comida, ese sonido puede desencadenar salivación por sí solo.

Pávlov y su equipo no se limitaron a demostrar la adquisición de una respuesta. Estudiaron qué ocurría cuando la señal dejaba de ir seguida de comida, cómo se distinguían estímulos parecidos y bajo qué condiciones una respuesta se extendía a otras señales. De ahí proceden términos como extinción, discriminación y generalización, todavía presentes en la investigación del aprendizaje.

La fórmula escolar "estímulo neutro más comida" es útil para orientarse, pero se queda corta. La investigación posterior ha mostrado la importancia de la contingencia y de la capacidad de una señal para predecir lo que viene después. La mera proximidad o repetición no explica por sí sola todos los resultados.

La campana que se quedó con la historia

Los textos de Pávlov mencionan señales visuales, olores, contactos, sonidos y otros cambios controlados en el entorno. La campana acabó convertida en icono, aunque no fue el estímulo único ni el centro metodológico de su trabajo. La edición histórica de sus artículos publicada por Oxford en 2022 califica de mítica esa imagen anglófona y también revisa una cuestión de vocabulario: el ruso de Pávlov se aproxima a "reflejo condicional", mientras que "reflejo condicionado" se consolidó en inglés y después en otros idiomas.

No hace falta prohibir la expresión "condicionamiento clásico", asentada en psicología. Sí conviene recordar qué se pierde con la abreviatura. Pávlov quería estudiar relaciones fisiológicas de señalización, no enseñar un truco a un perro. Tampoco fundó el conductismo. Autores como John B. Watson aprovecharon después el modelo para defender una psicología centrada en la conducta observable.

Los perros no fueron un decorado

Las fotografías de aula y las ilustraciones suelen presentar al perro como acompañante pasivo del científico. La historia material del laboratorio fue otra. Los animales eran captados, alojados, operados y sometidos a sesiones experimentales. Un estudio histórico reciente reconstruye esas etapas para devolver a los perros un lugar que los relatos centrados solo en el descubrimiento habían dejado fuera.

Pávlov prefería preparaciones crónicas, que permitían observar al animal recuperado de la cirugía, frente a experimentos agudos que terminaban en la mesa de operaciones. Esa diferencia tenía valor científico y afectaba al trato de los perros, pero no vuelve inocuos los procedimientos. La ficha de 1912-1913 elegida para ilustrar esta biografía muestra precisamente una demostración con un perro y un grupo de investigadores, no una campana aislada.

Qué queda en la psicología actual

El condicionamiento pavloviano sigue siendo un campo experimental activo. Se usa para estudiar cómo los organismos aprenden predicciones, cómo cambian las respuestas cuando varía el entorno y cómo interactúan distintos indicios. Eso no significa que toda conducta pueda reducirse a reflejos ni que las explicaciones corticales de Pávlov permanezcan intactas.

Su influencia clínica se aprecia con claridad en la investigación sobre miedo y exposición. Los modelos actuales no describen la extinción como un borrado automático de la asociación anterior. Proponen que se aprende una relación nueva, capaz de inhibir la respuesta en determinadas condiciones. La respuesta de miedo puede reaparecer, lo que obliga a trabajar con contextos, expectativas y recuperación del aprendizaje.

Pávlov abrió una vía para medir el aprendizaje sin depender de lo que el sujeto pudiera contar. Su importancia histórica está ahí y en la conexión que estableció entre fisiología y conducta. La campana sirve como recordatorio, siempre que no sustituya al laboratorio, a sus colaboradores ni a los animales que hicieron posibles los datos.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fue Iván Pávlov?
Iván Pávlov fue un fisiólogo ruso nacido en 1849 y fallecido en 1936. Es conocido por sus estudios sobre la digestión y, sobre todo, por formular el condicionamiento clásico a partir de sus investigaciones con perros.
¿Por qué ganó Pávlov el Premio Nobel?
Pávlov ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904 por sus investigaciones sobre la fisiología de la digestión. Aunque hoy se le recuerda sobre todo por el condicionamiento clásico, el Nobel reconoció sus trabajos sobre las glándulas digestivas.
¿Qué descubrió Pávlov con sus perros?
Observó que los perros podían aprender a salivar ante estímulos que antes no provocaban esa respuesta, como un sonido, si esos estímulos se asociaban repetidamente con la comida. Ese fenómeno dio lugar al concepto de condicionamiento clásico.
¿Qué es el condicionamiento clásico?
Es una forma de aprendizaje asociativo en la que un estímulo inicialmente neutro acaba provocando una respuesta porque se ha asociado con otro estímulo que ya generaba esa respuesta de manera natural.
¿Pávlov era psicólogo?
No. Pávlov era fisiólogo. Sin embargo, sus investigaciones tuvieron una influencia enorme en la Psicología, especialmente en el estudio del aprendizaje, el conductismo y la terapia de conducta.
¿Qué importancia tiene Pávlov hoy?
Su trabajo sigue siendo importante porque ayuda a comprender cómo se aprenden asociaciones entre estímulos y respuestas. Este principio es útil para estudiar miedos, hábitos, respuestas emocionales y algunos procesos terapéuticos.
Francesc Abad

Escrito por

Francesc Abad

Psicólogo y psicoterapeuta

Raquel León

Revisado por

Raquel León

Psicóloga general sanitaria y redactora

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Francesc Abad. (2026, junio 11). Iván Pávlov: fisiología, reflejos condicionales y el mito de la campana. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/ivan-pavlov

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