Pareja y relaciones 15 min de lectura

¿Quiénes son más infieles, los hombres o las mujeres?

¿Quiénes son más infieles, los hombres o las mujeres?

¿Quiénes son más infieles, los hombres o las mujeres? Es una pregunta frecuente, pero la respuesta es menos sencilla de lo que parece. En numerosos estudios, los hombres han declarado una mayor frecuencia de infidelidad sexual, especialmente cuando se analiza sexo fuera del matrimonio o de una relación monógama. Sin embargo, la diferencia entre hombres y mujeres cambia considerablemente según la edad, el país, la generación estudiada y, sobre todo, aquello que cada investigación considera infidelidad.

No es lo mismo preguntar si alguien ha mantenido relaciones sexuales fuera del matrimonio que investigar besos, sexting, relaciones emocionales, contactos online o conductas que la propia pareja considera una traición.

También existe otro problema: casi todos estos datos dependen de que las personas reconozcan comportamientos íntimos que pueden generar vergüenza o desaprobación social.

La investigación permite observar diferencias promedio entre hombres y mujeres, pero el sexo de una persona explica mucho menos que factores como sus actitudes hacia la infidelidad, el compromiso, las oportunidades y determinadas características de la relación.

Por tanto, aunque existe cierta evidencia de una mayor prevalencia histórica entre hombres, afirmar simplemente que los hombres son infieles y las mujeres no lo son sería una distorsión considerable de los datos.

¿Son más infieles los hombres o las mujeres?

Si utilizamos una definición estrictamente sexual de infidelidad, la mayoría de los grandes estudios realizados durante las últimas décadas han encontrado porcentajes algo mayores entre los hombres.

Por ejemplo, un estudio sobre personas que mantenían relaciones monógamas encontró que el 23,2 % de los hombres y el 19,2 % de las mujeres afirmaban haber sido infieles sexualmente durante su relación actual.

Otra investigación con personas que mantenían relaciones de pareja encontró una diferencia mayor: los hombres declararon más implicación sexual presencial fuera de la relación que las mujeres.

Los análisis basados en datos poblacionales estadounidenses también han mostrado históricamente una mayor frecuencia de sexo extramatrimonial entre los hombres.

Sin embargo, las diferencias no son constantes en todas las generaciones y muestras.

En determinados grupos de edad las cifras se aproximan considerablemente y algunos trabajos encuentran diferencias pequeñas.

Por ello, la respuesta más precisa sería:

Los hombres han declarado históricamente más infidelidad sexual, pero la brecha entre ambos sexos no es universal ni suficientemente grande como para predecir el comportamiento de una persona concreta.

Qué porcentaje de hombres y mujeres son infieles

Dar una única cifra resulta problemático porque los estudios utilizan definiciones diferentes.

En una investigación publicada en Archives of Sexual Behavior con 918 participantes que mantenían relaciones monógamas, el 23,2 % de los hombres y el 19,2 % de las mujeres declararon haber tenido interacciones sexuales con otra persona que podían perjudicar su relación.

Otro trabajo sobre relaciones de noviazgo encontró que:

  • El 23,4 % de los hombres declaró implicación física o sexual presencial fuera de la relación.
  • El 15,5 % de las mujeres declaró lo mismo.

En esa investigación también apareció una diferencia considerable en actividad sexual online fuera de la pareja.

Pero estas cifras no pueden interpretarse como el porcentaje universal de hombres y mujeres infieles.

Una muestra universitaria, una muestra nacional de personas casadas y un estudio online de parejas producen resultados diferentes.

Además, preguntar por infidelidad durante toda la vida aumenta lógicamente la prevalencia respecto a preguntar únicamente por el último año.

Por qué las estadísticas de infidelidad varían tanto

Existen varias razones.

Diferentes definiciones

Algunos estudios consideran exclusivamente relaciones sexuales.

Otros incluyen:

  • Besos.
  • Contacto sexual sin coito.
  • Sexting.
  • Relaciones emocionales.
  • Interacciones sexuales online.

Cuanto más amplia sea la definición, más personas pueden quedar incluidas.

Diferentes tipos de relación

No es igual estudiar:

  • Matrimonios.
  • Parejas de hecho.
  • Noviazgos.
  • Relaciones de pocos meses.

La duración y el tipo de compromiso modifican la oportunidad de que se produzca una infidelidad.

Diferentes edades

Una persona de 60 años ha tenido mucho más tiempo para haber experimentado alguna infidelidad a lo largo de su vida que alguien de 22.

Por ello, comparar porcentajes sin controlar la edad puede resultar engañoso.

Diferencias culturales

Las normas sociales relacionadas con sexo, matrimonio y relaciones extramatrimoniales varían enormemente entre países.

Un estudio poblacional realizado en China, por ejemplo, encontró diferencias importantes entre hombres y mujeres en relaciones sexuales fuera de la pareja durante el año anterior.

No sería correcto asumir automáticamente que esas mismas cifras representan España, México o Estados Unidos.

¿Se está reduciendo la diferencia entre hombres y mujeres?

Existen indicios de que la diferencia histórica puede haberse reducido en determinadas generaciones.

Durante gran parte del siglo XX, hombres y mujeres vivían bajo normas sociales y oportunidades sexuales muy diferentes.

Los hombres tenían generalmente:

  • Mayor autonomía económica.
  • Más movilidad laboral.
  • Menor vigilancia social de su sexualidad.
  • Menores consecuencias reputacionales por determinadas conductas sexuales.

Las mujeres, por el contrario, podían enfrentarse a sanciones sociales mucho mayores.

A medida que estas condiciones han cambiado, también pueden haber cambiado algunos patrones de comportamiento.

Esto no implica que las tasas se hayan igualado completamente ni que exista una única tendencia universal, pero ayuda a entender por qué la diferencia entre sexos no debe interpretarse exclusivamente como una característica biológica fija.

¿Los hombres engañan más por sexo y las mujeres por emociones?

Esta es una de las generalizaciones más repetidas sobre infidelidad.

Según el estereotipo:

  • Los hombres serían infieles principalmente por deseo sexual.
  • Las mujeres lo serían principalmente porque se sienten emocionalmente insatisfechas.

La realidad es mucho más compleja.

Existen diferencias promedio en algunas investigaciones, pero hombres y mujeres pueden ser infieles por motivos sexuales, emocionales o por una combinación de ambos.

Entre los factores descritos aparecen:

  • Insatisfacción con la relación.
  • Atracción sexual.
  • Búsqueda de novedad.
  • Baja implicación o compromiso.
  • Oportunidades.
  • Deseo de sentirse deseado.
  • Conflictos de pareja.
  • Venganza.
  • Curiosidad.

Reducir la conducta masculina a sexo y la femenina a emociones reproduce una división demasiado rígida.

Factores que predicen mejor la infidelidad que ser hombre o mujer

Uno de los aspectos más interesantes de la investigación es que numerosas variables relacionales y personales pueden ser más informativas que el sexo.

1. Actitudes favorables hacia la infidelidad

Las personas que consideran la infidelidad relativamente aceptable tienen mayor probabilidad de practicarla.

Parece evidente, pero es una variable muy importante.

Dos personas del mismo sexo pueden tener ideas completamente distintas sobre exclusividad, compromiso y límites.

2. Haber sido infiel anteriormente

La conducta pasada es uno de los indicadores más consistentes de comportamiento futuro.

Una investigación sobre implicación extradiádica encontró que tanto hombres como mujeres con antecedentes de infidelidad tenían mayor probabilidad de volver a presentar este comportamiento.

Esto tampoco significa que alguien que fue infiel una vez vaya a repetirlo necesariamente.

3. Compromiso con la relación

Una menor implicación con la pareja se ha asociado con mayor probabilidad de buscar alternativas.

Cuando una persona está menos comprometida puede percibir como menos costoso atravesar determinados límites.

4. Satisfacción con la relación

La insatisfacción puede aumentar el riesgo en algunas personas, aunque tampoco existe una relación automática.

Muchas personas permanecen fieles en relaciones insatisfactorias y algunas personas son infieles dentro de relaciones que describen como satisfactorias.

5. Calidad percibida de las alternativas

Si una persona considera que existen numerosas parejas potenciales atractivas a su alcance puede aumentar la tentación de abandonar los límites de la relación.

6. Oportunidad

Para que una infidelidad ocurra suele ser necesario que exista algún tipo de oportunidad.

Factores como:

  • Viajes frecuentes.
  • Amplias redes sociales.
  • Determinados entornos laborales.
  • Uso de aplicaciones.

pueden modificar el número de situaciones en las que una persona conoce potenciales parejas.

La oportunidad no causa por sí sola una infidelidad, pero influye en las posibilidades disponibles.

¿Existe una causa biológica de la mayor infidelidad masculina?

Se han propuesto explicaciones evolutivas según las cuales hombres y mujeres habrían afrontado presiones reproductivas diferentes durante la evolución.

Desde este tipo de modelos se ha planteado que los hombres podrían haberse beneficiado reproductivamente de mantener relaciones sexuales con múltiples parejas.

Sin embargo, traducir directamente estas hipótesis a una afirmación como los hombres están programados para ser infieles resulta injustificado.

El comportamiento humano está influido simultáneamente por:

  • Biología.
  • Cultura.
  • Aprendizaje.
  • Personalidad.
  • Valores.
  • Contexto.
  • Oportunidades.

Además, que una predisposición pueda tener una explicación evolutiva no significa que una conducta sea inevitable ni moralmente justificable.

Infidelidad sexual e infidelidad emocional

Uno de los principales problemas al comparar hombres y mujeres consiste en decidir qué significa realmente ser infiel.

Infidelidad sexual

Puede incluir relaciones sexuales o contactos eróticos con una persona externa a la relación.

Infidelidad emocional

Implica desarrollar una relación emocional íntima que vulnera los límites acordados con la pareja.

Puede incluir:

  • Ocultar conversaciones.
  • Compartir intimidad emocional reservada previamente a la pareja.
  • Desarrollar sentimientos románticos en secreto.

No existe una frontera universal.

Para algunas parejas, mantener una conversación sexual online es claramente infidelidad.

Para otras, determinados coqueteos pueden estar permitidos.

Por eso resulta más útil hablar de acuerdos de exclusividad que imponer una única definición válida para todas las relaciones.

¿El sexting cuenta como infidelidad?

Depende de los acuerdos de la pareja.

Para muchas personas, enviar fotografías sexuales o mantener conversaciones eróticas con terceros constituye una vulneración clara de la exclusividad.

Para otras parejas pueden existir acuerdos diferentes.

Lo importante es que esos límites hayan sido negociados de manera suficientemente clara y no definidos unilateralmente después de que ocurra el comportamiento.

¿Las redes sociales han aumentado la infidelidad?

Las tecnologías digitales han cambiado las oportunidades para iniciar y mantener contactos fuera de una relación.

Actualmente es posible:

  • Retomar contacto con exparejas.
  • Conocer nuevas personas.
  • Mantener conversaciones privadas.
  • Enviar contenido sexual.
  • Utilizar aplicaciones de citas.

Esto no significa necesariamente que las redes sociales conviertan a alguien en infiel.

Sí pueden reducir algunas barreras prácticas y aumentar las oportunidades de contacto.

También han generado nuevas áreas grises sobre qué conductas constituyen una traición.

¿Quién oculta mejor una infidelidad, hombres o mujeres?

No existe evidencia sólida que permita afirmar que uno de los dos sexos sea universalmente mejor ocultando una infidelidad.

Este tipo de afirmaciones suele proceder más de estereotipos culturales que de investigación psicológica robusta.

La capacidad para ocultar una conducta depende de factores individuales y situacionales, no simplemente del sexo.

¿Quién perdona más una infidelidad?

Las investigaciones sobre reacciones a la infidelidad han encontrado algunas diferencias promedio en cómo hombres y mujeres responden a escenarios sexuales y emocionales.

Sin embargo, los resultados están influidos por variables como:

  • Tipo de relación.
  • Apego.
  • Creencias sobre infidelidad.
  • Cultura.
  • Características personales.

Trabajos recientes han cuestionado además la idea de que exista una diferencia universal y rígida entre las respuestas masculinas y femeninas.

Por eso tampoco puede afirmarse de manera sencilla que hombres o mujeres perdonen más.

¿Los hombres se preocupan más por la infidelidad sexual?

Algunas investigaciones clásicas encontraron que los hombres reaccionaban con mayor intensidad relativa ante escenarios de infidelidad sexual, mientras que las mujeres lo hacían ante escenarios emocionales.

Estos resultados fueron interpretados frecuentemente desde la psicología evolutiva.

Sin embargo, investigaciones posteriores han mostrado que la diferencia depende mucho de:

  • Cómo se formule la pregunta.
  • Tipo de relación.
  • Creencias individuales.
  • Orientación sociosexual.
  • Cultura.

Un estudio publicado en 2023 concluyó que hombres y mujeres podían mostrar respuestas más parecidas de lo que determinadas teorías habían sugerido y señaló la importancia del estado de la relación.

Por qué una persona es infiel aunque quiera a su pareja

La infidelidad no implica necesariamente ausencia absoluta de sentimientos hacia la pareja.

Una persona puede mantener afecto y vínculo y, al mismo tiempo, realizar una conducta incompatible con los acuerdos de la relación.

Esto puede ocurrir porque deseo, amor, autocontrol y compromiso no son exactamente el mismo proceso.

Sin embargo, entender por qué ocurre una infidelidad no elimina la responsabilidad sobre la conducta.

La persona que cruza un límite acordado sigue siendo responsable de las consecuencias.

¿Una persona que ha sido infiel siempre volverá a serlo?

No necesariamente.

Haber sido infiel anteriormente se asocia estadísticamente con una mayor probabilidad de repetir la conducta, pero una asociación probabilística no determina el comportamiento individual.

Algunas personas:

  • Revisan sus decisiones.
  • Cambian sus límites.
  • Trabajan problemas de pareja.
  • Modifican patrones personales.

Por tanto, la historia previa es información relevante, pero no constituye una sentencia.

Infidelidad y autoestima

En algunos casos, la búsqueda de atención externa puede relacionarse con necesidades de validación.

Una persona puede experimentar un aumento temporal de autoestima cuando comprueba que resulta atractiva para otras personas.

Esto puede ser especialmente relevante cuando el valor personal depende mucho de la aprobación externa, como ocurre en determinadas formas de autoestima contingente.

Sin embargo, no toda infidelidad tiene su origen en baja autoestima.

Infidelidad y problemas de pareja

Una relación deteriorada puede aumentar determinados riesgos, pero es importante no convertir el problema de pareja en una justificación automática.

Existen alternativas a mantener una relación clandestina:

  • Hablar con la pareja.
  • Negociar cambios.
  • Solicitar terapia.
  • Terminar la relación.

La existencia de conflictos puede explicar parte del contexto, pero no convierte automáticamente a ambos miembros en responsables de la infidelidad.

¿Puede una pareja recuperarse de una infidelidad?

Sí, algunas parejas consiguen reconstruir la relación.

Otras terminan separándose.

La recuperación puede depender de factores como:

  • Magnitud de la mentira.
  • Duración de la relación paralela.
  • Responsabilidad asumida.
  • Disposición de ambos miembros.
  • Capacidad para hablar de lo ocurrido.
  • Existencia de otras dificultades previas.

Una de las cuestiones más importantes es recuperar una sensación suficiente de seguridad y previsibilidad.

En algunos casos puede ser útil la terapia de pareja.

Señales que no demuestran una infidelidad

No conviene convertir cualquier cambio de comportamiento en una prueba.

Por sí solos, estos comportamientos no demuestran que exista una relación externa:

  • Utilizar más el teléfono.
  • Necesitar privacidad.
  • Vestirse de manera diferente.
  • Tener menos deseo sexual.
  • Llegar tarde.
  • Estar más distante.

Todos pueden aparecer por múltiples razones.

Cuando existe preocupación, suele resultar más útil hablar directamente de la relación que entrar en una dinámica constante de vigilancia.

¿Es peor la infidelidad sexual o emocional?

No existe una respuesta universal.

Para algunas personas resulta más doloroso saber que su pareja mantuvo relaciones sexuales con alguien.

Para otras, descubrir una relación emocional prolongada genera una sensación de traición mayor.

La reacción depende de:

  • Valores.
  • Experiencias previas.
  • Tipo de relación.
  • Significado atribuido al comportamiento.

La gravedad tampoco se reduce necesariamente a una comparación entre sexo y emociones. Una relación paralela mantenida durante años y basada en mentiras repetidas puede tener un impacto diferente a un acontecimiento aislado.

¿Las personas infieles tienen una personalidad concreta?

No existe una personalidad del infiel.

Algunos rasgos pueden asociarse estadísticamente con mayor riesgo, pero personas con perfiles psicológicos muy distintos pueden ser infieles.

También intervienen variables relacionales y contextuales.

Por eso no existe un test capaz de mirar la personalidad de una persona y determinar con certeza si será infiel.

Entonces, ¿quiénes son más infieles?

Si la pregunta se limita a la infidelidad sexual declarada en numerosos estudios realizados durante las últimas décadas, los hombres presentan generalmente porcentajes superiores a las mujeres.

Sin embargo, esta diferencia necesita varias matizaciones:

  • No aparece con la misma intensidad en todas las edades.
  • Varía entre países.
  • Depende de la definición de infidelidad.
  • Puede cambiar entre generaciones.
  • Los datos proceden principalmente de autoinformes.
  • Numerosas variables individuales y relacionales tienen un peso importante.

Por tanto, saber que alguien es hombre o mujer aporta relativamente poca información sobre si una persona concreta será fiel.

Las estadísticas pueden describir diferencias promedio entre grupos, pero no permiten convertir el sexo de una persona en un diagnóstico sobre su capacidad de compromiso.

Conclusión

La investigación disponible indica que los hombres han declarado históricamente más infidelidad sexual que las mujeres, aunque la diferencia es mucho menos simple de lo que sugieren algunos estereotipos.

Estudios sobre relaciones monógamas han encontrado porcentajes algo superiores entre hombres, pero la magnitud de la diferencia varía según edad, cultura, generación y definición utilizada.

Además, factores como las actitudes hacia la infidelidad, antecedentes previos, compromiso, satisfacción relacional y oportunidades pueden ser más útiles para comprender el riesgo que limitarse al sexo de la persona.

Tampoco resulta preciso afirmar que los hombres sean infieles únicamente por sexo y las mujeres por motivos emocionales. Ambos pueden involucrarse en relaciones externas por razones muy diversas.

En definitiva, ante la pregunta de si son más infieles los hombres o las mujeres, la respuesta estadística favorece todavía a los hombres en muchos estudios de infidelidad sexual, pero la diferencia entre grupos no permite predecir el comportamiento individual ni justificar generalizaciones sobre hombres o mujeres.

Preguntas Frecuentes

¿Quiénes son más infieles, los hombres o las mujeres?
Numerosos estudios han encontrado históricamente una mayor frecuencia de infidelidad sexual declarada entre los hombres, aunque la diferencia varía según edad, país, generación y definición utilizada.
¿Qué porcentaje de hombres y mujeres son infieles?
No existe un porcentaje universal. Un estudio con personas en relaciones monógamas encontró un 23,2 % entre hombres y un 19,2 % entre mujeres, pero otras investigaciones ofrecen cifras diferentes según la muestra y la definición de infidelidad.
¿Las mujeres son tan infieles como los hombres actualmente?
La diferencia parece menor en algunos grupos y generaciones que históricamente, pero los resultados no permiten afirmar que las tasas sean idénticas en todas las poblaciones.
¿Los hombres son infieles por sexo y las mujeres por amor?
Es una simplificación. Hombres y mujeres pueden ser infieles por atracción sexual, insatisfacción, búsqueda de novedad, conexión emocional, oportunidad, baja implicación o múltiples factores combinados.
¿Una persona que ha sido infiel volverá a serlo?
No necesariamente. Haber sido infiel previamente se asocia con mayor probabilidad de repetir la conducta, pero no determina lo que hará una persona en el futuro.
¿Qué factores aumentan la probabilidad de infidelidad?
Entre los factores estudiados se encuentran actitudes más permisivas hacia la infidelidad, antecedentes de infidelidad, menor compromiso, insatisfacción relacional y percepción de alternativas atractivas.
Tomás Santa Cecilia

Escrito por

Tomás Santa Cecilia

Psicólogo y director de CECOPS · Número de colegiado M-34178

Javier Ares Arranz

Revisado por

Javier Ares Arranz

Psicólogo General Sanitario · Colegiado M-31669

“” Cómo citar este artículo

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Tomás Santa Cecilia. (2026, octubre 11). ¿Quiénes son más infieles, los hombres o las mujeres? . Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/mas-infieles-hombres-mujeres

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