Iván Petróvich Pávlov fue un fisiólogo ruso, no un psicólogo de formación. Sus perros entraron en los manuales porque aprendían a anticipar la comida, pero ese episodio nació dentro de un programa mucho más amplio sobre digestión, secreciones y sistema nervioso. También era bastante menos simple que la escena de una campana seguida de un plato. [1][2]
De Riazán al laboratorio
Pávlov nació en Riazán el 26 de septiembre de 1849, según la fecha gregoriana que utiliza la Academia Rusa de Ciencias. Era hijo de un sacerdote ortodoxo y comenzó una formación religiosa. En 1870 la abandonó para estudiar ciencias naturales en San Petersburgo, atraído por la fisiología y por autores rusos que defendían una explicación material de la vida. [1][2]
Después completó su formación médica y trabajó sobre la regulación nerviosa del corazón. En 1890 organizó y pasó a dirigir el Departamento de Fisiología del Instituto de Medicina Experimental. Permaneció al frente hasta su muerte, ocurrida en Leningrado el 27 de febrero de 1936. Alrededor de ese laboratorio se formó un equipo numeroso; atribuir cada observación a un momento solitario de inspiración borra el trabajo colectivo que hizo posible el programa. [1][2]
El Nobel fue por la digestión
Antes de los reflejos condicionales, Pávlov investigó cómo actuaban las glándulas digestivas y cómo intervenía el sistema nervioso en la secreción. Desarrolló preparaciones que permitían observar procesos digestivos durante periodos prolongados. Esos trabajos le valieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904. La motivación del premio se refería a la fisiología de la digestión, no al condicionamiento clásico. [3]
En su conferencia Nobel explicó que la salivación podía iniciarse de dos maneras. La comida en la boca activaba una respuesta estable por sus propiedades físicas y químicas. En cambio, la vista, el olor u otra señal asociada a la comida podían provocar secreción aunque no tuvieran una relación fisiológica directa con la saliva. A la primera relación la llamó incondicional; a la segunda, condicional. [3]
Esta diferencia desplazó su investigación. La secreción dejaba de ser solo una parte de la digestión y servía como medida de cómo un animal aprendía relaciones entre acontecimientos.
Qué ocurre en un reflejo condicional
Un estímulo que al principio no provoca la respuesta estudiada puede adquirir valor de señal si mantiene una relación con otro estímulo biológicamente relevante. La comida provoca salivación sin aprendizaje previo. Un tono no tiene por qué hacerlo. Después de una experiencia organizada en la que el tono anuncia la comida, ese sonido puede desencadenar salivación por sí solo. [3][4]
Pávlov y su equipo no se limitaron a demostrar la adquisición de una respuesta. Estudiaron qué ocurría cuando la señal dejaba de ir seguida de comida, cómo se distinguían estímulos parecidos y bajo qué condiciones una respuesta se extendía a otras señales. De ahí proceden términos como extinción, discriminación y generalización, todavía presentes en la investigación del aprendizaje. [4][8]
La fórmula escolar "estímulo neutro más comida" es útil para orientarse, pero se queda corta. La investigación posterior ha mostrado la importancia de la contingencia y de la capacidad de una señal para predecir lo que viene después. La mera proximidad o repetición no explica por sí sola todos los resultados. [8]
La campana que se quedó con la historia
Los textos de Pávlov mencionan señales visuales, olores, contactos, sonidos y otros cambios controlados en el entorno. La campana acabó convertida en icono, aunque no fue el estímulo único ni el centro metodológico de su trabajo. La edición histórica de sus artículos publicada por Oxford en 2022 califica de mítica esa imagen anglófona y también revisa una cuestión de vocabulario: el ruso de Pávlov se aproxima a "reflejo condicional", mientras que "reflejo condicionado" se consolidó en inglés y después en otros idiomas. [3][5]
No hace falta prohibir la expresión "condicionamiento clásico", asentada en psicología. Sí conviene recordar qué se pierde con la abreviatura. Pávlov quería estudiar relaciones fisiológicas de señalización, no enseñar un truco a un perro. Tampoco fundó el conductismo. Autores como John B. Watson aprovecharon después el modelo para defender una psicología centrada en la conducta observable.
Los perros no fueron un decorado
Las fotografías de aula y las ilustraciones suelen presentar al perro como acompañante pasivo del científico. La historia material del laboratorio fue otra. Los animales eran captados, alojados, operados y sometidos a sesiones experimentales. Un estudio histórico reciente reconstruye esas etapas para devolver a los perros un lugar que los relatos centrados solo en el descubrimiento habían dejado fuera. [6]
Pávlov prefería preparaciones crónicas, que permitían observar al animal recuperado de la cirugía, frente a experimentos agudos que terminaban en la mesa de operaciones. Esa diferencia tenía valor científico y afectaba al trato de los perros, pero no vuelve inocuos los procedimientos. La ficha de 1912-1913 elegida para ilustrar esta biografía muestra precisamente una demostración con un perro y un grupo de investigadores, no una campana aislada.
Qué queda en la psicología actual
El condicionamiento pavloviano sigue siendo un campo experimental activo. Se usa para estudiar cómo los organismos aprenden predicciones, cómo cambian las respuestas cuando varía el entorno y cómo interactúan distintos indicios. Eso no significa que toda conducta pueda reducirse a reflejos ni que las explicaciones corticales de Pávlov permanezcan intactas. [8]
Su influencia clínica se aprecia con claridad en la investigación sobre miedo y exposición. Los modelos actuales no describen la extinción como un borrado automático de la asociación anterior. Proponen que se aprende una relación nueva, capaz de inhibir la respuesta en determinadas condiciones. La respuesta de miedo puede reaparecer, lo que obliga a trabajar con contextos, expectativas y recuperación del aprendizaje. [7]
Pávlov abrió una vía para medir el aprendizaje sin depender de lo que el sujeto pudiera contar. Su importancia histórica está ahí y en la conexión que estableció entre fisiología y conducta. La campana sirve como recordatorio, siempre que no sustituya al laboratorio, a sus colaboradores ni a los animales que hicieron posibles los datos.
Autoría y revisión
La psicología no avanzó en línea recta ni nació de una sola escuela. Seguimos a quienes formularon preguntas, diseñaron experimentos, abrieron campos de estudio o discutieron las respuestas de su época.
Escrito por
Francesc Abad
Revisado el
29 de julio, 2026
Próxima revisión
29 de enero, 2028
Fuentes y documentación
8 fuentes documentadas
- Академик Иван Петрович Павлов , Academia Rusa de Ciencias registro institucional · Cabecera biográfica y cronología
- Ivan Pavlov: Biographical , Nobel Prize Outreach biografía institucional · Formación, carrera, Instituto de Medicina Experimental y Congreso de Madrid
- Physiology of Digestion: Nobel Lecture , Nobel Prize Outreach fuente primaria · Apartados sobre secreción salival y reflejos condicionales e incondicionales
- Conditioned Reflexes: An Investigation of the Physiological Activity of the Cerebral Cortex , Oxford University Press; reproducción en PMC fuente primaria · Conferencias sobre adquisición, extinción, discriminación y generalización
- Pavlov on the Conditional Reflex: Papers, 1903-1936 , Oxford University Press edición crítica y estudio histórico · Ensayos introductorios sobre traducción, terminología e imagen de la campana
- Centring Animals in the History of Experimental Psychology: Pavlov and the Kingdom of Dogs , History of the Human Sciences / University of Brighton estudio histórico revisado por pares · Resumen y recorrido de los perros por captación, alojamiento, cirugía y experimentación
- Maximizing Exposure Therapy: An Inhibitory Learning Approach , Behaviour Research and Therapy 58 revisión clínica · Modelo de extinción y aprendizaje inhibitorio
- The Origins and Organization of Vertebrate Pavlovian Conditioning , Cold Spring Harbor Perspectives in Biology 8(1) revisión académica · Conceptos, malentendidos y desarrollo contemporáneo del condicionamiento pavloviano
Escrito por
Francesc AbadPsicólogo y psicoterapeuta
Francesc Abad es psicólogo y psicoterapeuta con una formación académica sólida y multidisciplinar, que combina el estudio del comportamiento humano con una perspectiva humanística. Se graduó en Psicología por la Universidad de Barcelona y completó su especiali.
Ver perfil y artículos
“”
Cómo citar esta ficha
Referencia sugerida para citar esta página.
Francesc Abad. (2026). Iván Pávlov: fisiología, reflejos condicionales y el mito de la campana. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/biografias/ivan-pavlov
Artículos relacionados
Condicionamiento clásico: qué es, experimentos y ejemplos
Buena parte de lo que sentimos, tememos o evitamos no nace de la razón, sino de asociaciones aprendidas casi sin darnos cuenta.
Actividades para niños con Síndrome de Down: 25 ideas educativas y adaptadas
Las actividades para niños con síndrome de Down deben combinar juego, comunicación, movimiento, autonomía y mucho refuerzo positivo.
18 actividades para trabajar las emociones (en niños y adultos)
Trabajar las emociones no es opcional: es la base del bienestar psicológico. Estas 18 actividades, respaldadas por la investigación, lo hacen posible a cualquier edad.
15 juegos psicológicos para niños: actividades para trabajar emociones, autoestima y habilidades sociales
Los juegos psicológicos para niños ayudan a expresar emociones, mejorar la autoestima, practicar habilidades sociales y aprender a resolver conflictos.
Más biografías de la psicología
Viktor Frankl: sentido, memoria y límites de una psicoterapia
Biografía crítica de Viktor Frankl: su trayectoria como neurólogo y psiquiatra, el origen de la logoterapia, su experiencia bajo el nazismo y los límites históricos y clínicos de su legado.
René Descartes: mente, cuerpo y orígenes de un problema psicológico
Biografía crítica de René Descartes y guía histórica de su duda metódica, el dualismo mente-cuerpo, la fisiología mecanicista, las pasiones y los límites de su legado para la psicología.
Michel Foucault: locura, disciplina y formas de subjetividad
Biografía crítica de Michel Foucault y guía para entender sus análisis de la locura, la clínica, la disciplina, el poder, el biopoder y la subjetividad.
John B. Watson: conductismo, pequeño Albert y límites de su legado
Biografía crítica de John B. Watson: el manifiesto conductista, el estudio del pequeño Albert, su carrera publicitaria y los límites de su legado.
Sigue explorando la historia de la psicología
Consulta más biografías críticas, con fuentes y contexto sobre la vigencia actual de cada aportación.
Ver todas las biografías