Aproximadamente una de cada diez personas es zurda. Una proporción sorprendentemente estable que ha despertado la curiosidad de científicos, psicólogos y neurólogos durante décadas. ¿Por qué existe esta diferencia? ¿Influye en nuestra inteligencia, personalidad o manera de interpretar el mundo?
Durante mucho tiempo se atribuyeron a los zurdos capacidades especiales: mayor creatividad, pensamiento más flexible o una supuesta predisposición hacia determinadas profesiones. También circularon afirmaciones bastante inquietantes sobre su salud y esperanza de vida. Sin embargo, buena parte de estas ideas no resiste un examen científico riguroso.
Lo interesante es que sí existen diferencias cerebrales entre diestros y zurdos, aunque son bastante más sutiles de lo que sugieren los estereotipos. Las investigaciones sobre lateralidad, genética y neuroimagen permiten comprender mejor cómo se organiza el cerebro humano y qué relación mantiene esa organización con nuestro comportamiento.
¿Qué significa realmente ser diestro o zurdo?
La lateralidad manual es la preferencia relativamente estable por utilizar una mano en actividades que requieren precisión, coordinación o fuerza. Escribir, lanzar una pelota, utilizar unas tijeras o cepillarse los dientes son algunas de las tareas empleadas para estudiarla.
Pero esta preferencia no funciona como una división absoluta. Existen personas claramente diestras, otras predominantemente zurdas y otras con lateralidad mixta, que utilizan diferentes manos dependiendo de la actividad.
Además, conviene distinguir entre preferencia y habilidad. Una persona puede preferir escribir con la izquierda y, sin embargo, manejar determinados instrumentos con mayor soltura utilizando la derecha.
La lateralidad comienza a desarrollarse tempranamente y está relacionada con factores genéticos y del neurodesarrollo. Posteriormente, la experiencia y los agentes socializadores, especialmente la familia y la escuela, pueden influir en cómo se expresa esa preferencia.
Las 10 principales diferencias entre diestros y zurdos
La investigación permite identificar algunas particularidades estadísticas entre ambos grupos. No obstante, una diferencia observada entre promedios no significa que permita predecir las capacidades de una persona concreta.
1. La distribución de la preferencia manual
La primera diferencia es demográfica. Cerca del 90% de la población utiliza preferentemente la mano derecha, mientras que aproximadamente el 10% es zurda.
La proporción varía según los criterios empleados para clasificar la lateralidad, la población estudiada y las influencias culturales. En algunas sociedades se ha desalentado históricamente el uso de la izquierda, especialmente para escribir.
Además, no todas las personas muestran el mismo grado de preferencia. Algunas utilizan casi exclusivamente su mano dominante; otras alternan dependiendo de la tarea. Por eso, la ambidestreza verdadera y la lateralidad mixta no deben confundirse con ser zurdo.
2. La organización cerebral del movimiento
El cerebro controla buena parte de nuestros movimientos mediante conexiones cruzadas. El hemisferio izquierdo participa principalmente en el control de la mano derecha, mientras que el derecho interviene especialmente en el de la izquierda.
Esta organización ayuda a explicar por qué la lateralidad manual está asociada con ciertas asimetrías funcionales del cerebro.
Sin embargo, ambas manos dependen de redes distribuidas que incluyen regiones motoras, sensoriales y sistemas de coordinación. Reducir el movimiento a un único hemisferio sería una simplificación excesiva.
3. La especialización cerebral del lenguaje
Una de las diferencias más interesantes aparece en la organización de las funciones lingüísticas.
Entre los diestros predomina claramente la especialización del hemisferio izquierdo para el lenguaje. Entre los zurdos también suele predominar este hemisferio, pero existe una mayor frecuencia de organización bilateral o de predominio derecho.
Esto significa que algunas personas zurdas distribuyen determinados procesos lingüísticos de manera diferente.
No implica, sin embargo, que hablen mejor, posean mayor vocabulario o aprendan idiomas con más facilidad. La organización anatómica de una función y el rendimiento conseguido son cuestiones distintas.
4. Las pequeñas diferencias en la estructura cerebral
Un estudio dirigido por Zhiqiang Sha, publicado en 2021, examinó imágenes cerebrales de 31.864 personas, entre ellas 3.062 zurdas.
Los investigadores encontraron diferencias promedio en la asimetría de determinadas regiones de la corteza cerebral, relacionadas con funciones motoras, visuales y lingüísticas.
Entre las áreas identificadas figuraban la corteza precentral, la ínsula y regiones del córtex fusiforme.
Estos resultados muestran que la lateralidad tiene correlatos neuroanatómicos medibles. Pero no existen dos modelos de cerebro completamente diferentes, uno propio de zurdos y otro de diestros. Las variaciones individuales siguen siendo muy amplias.
5. La influencia de los genes y del desarrollo prenatal
La genética contribuye a explicar por qué una persona acaba mostrando preferencia por una mano determinada.
Los estudios genómicos han identificado numerosas variantes relacionadas con la lateralidad, algunas vinculadas al desarrollo cerebral y a mecanismos que intervienen en la organización celular.
La investigación de Sha y sus colaboradores también encontró asociaciones entre la predisposición genética a ser zurdo y determinadas asimetrías corticales.
Ahora bien, no existe un único gen que determine ser zurdo. Se trata de una característica compleja en la que intervienen múltiples influencias biológicas y del desarrollo. Tampoco puede deducirse de la lateralidad de los padres cuál será necesariamente la de sus hijos.
6. La coordinación y el uso de la mano no dominante
Las personas zurdas crecen en un entorno diseñado mayoritariamente para diestros. Desde ciertos utensilios de cocina hasta herramientas y dispositivos, numerosos objetos favorecen la utilización de la derecha.
Esta circunstancia puede llevar a algunos zurdos a practicar más determinadas tareas con su mano no dominante.
No obstante, sería incorrecto concluir que todos los zurdos son prácticamente ambidiestros. La destreza depende mucho de la experiencia y de la actividad concreta.
En educación, conviene adaptar los materiales y las posiciones de escritura cuando sea necesario. El objetivo debe ser favorecer la adquisición de habilidades, teniendo en cuenta principios del aprendizaje y sus diferentes niveles de complejidad, en lugar de imponer una mano considerada preferible.
7. La experiencia de aprendizaje y la presión social
La lateralidad también tiene una dimensión histórica y cultural.
Durante generaciones, numerosos niños zurdos fueron obligados a escribir con la derecha. Esta práctica respondía principalmente a normas culturales y prejuicios, no a razones científicas que demostraran una inferioridad de la mano izquierda.
Puede entenderse parcialmente mediante el concepto de violencia simbólica: determinadas convenciones sociales se presentan como naturales y llevan a considerar incorrectas conductas que simplemente son minoritarias.
Forzar sistemáticamente el cambio de mano puede provocar frustración y dificultades prácticas. Sin embargo, tampoco debe afirmarse que produzca inevitablemente trastornos psicológicos o alteraciones neurológicas permanentes.
8. Las capacidades intelectuales y el razonamiento
¿Son más inteligentes los zurdos o los diestros? La evidencia disponible no respalda una superioridad intelectual relevante de ninguno de los dos grupos.
Una revisión sistemática de Ntolka y Papadatou-Pastou, publicada en 2018, examinó 36 estudios con un total de 66.108 participantes.
La mayoría no encontró diferencias significativas en inteligencia. Algunos análisis detectaron una ventaja estadística muy pequeña para los diestros, pero su magnitud fue insignificante en términos prácticos y perdió significación al excluir el estudio de mayor tamaño.
Por tanto, la mano dominante no constituye un indicador fiable del cociente intelectual. Las capacidades cognitivas presentan una enorme variabilidad dentro de ambos grupos.
9. La creatividad y el pensamiento divergente
La supuesta superioridad creativa de los zurdos constituye uno de los mitos más persistentes.
En 2025, Owen Morgan, Siyi Zhao y Daniel Casasanto publicaron una revisión con metaanálisis que examinó esta cuestión. Sus resultados no encontraron evidencia de que las personas zurdas o de lateralidad mixta fueran globalmente más creativas.
De hecho, los diestros obtuvieron resultados ligeramente superiores en una prueba específica de pensamiento divergente, aunque esto tampoco permite afirmar que sean más creativos en general.
La asociación popular entre zurdera y genialidad probablemente se alimenta de ejemplos famosos que recordamos con facilidad mientras ignoramos otros muchos que contradicen esa idea.
Atribuir capacidades especiales a alguien por ser zurdo también puede influir en sus expectativas y en la construcción de su autoconcepto personal, aunque dicha influencia no demuestra ninguna diferencia cognitiva innata.
10. La identidad personal y la percepción de ser diferente
La experiencia psicológica de ser zurdo depende parcialmente del contexto social.
En ambientes donde esta característica se acepta con naturalidad, su relevancia cotidiana puede ser mínima. En otros, especialmente cuando existen burlas o dificultades materiales, la persona puede desarrollar una mayor conciencia de pertenecer a una minoría.
Esto no significa que los zurdos tengan una personalidad determinada. No hay evidencia sólida para afirmar que sean, por definición, más introvertidos, sensibles, impulsivos o independientes.
En el caso de los menores, resulta más útil prevenir las etiquetas y favorecer la aceptación de las diferencias. Las estrategias para ayudar a un niño que se siente rechazado pueden ser relevantes cuando la lateralidad se convierte en motivo de exclusión.
Resumen de las diferencias entre zurdos y diestros
| Característica | Qué indica la investigación |
|---|---|
| Preferencia manual | Predominio de diestros, alrededor del 90% |
| Control motor | Organización principalmente contralateral |
| Lenguaje | Mayor variabilidad en la lateralización entre zurdos |
| Anatomía cerebral | Pequeñas diferencias promedio de asimetría |
| Genética | Influencia de múltiples variantes genéticas |
| Destreza manual | Muy dependiente de la práctica y de la tarea |
| Inteligencia | Sin diferencias relevantes para la vida cotidiana |
| Creatividad | Sin superioridad general demostrada de los zurdos |
| Personalidad | Sin perfil psicológico exclusivo de cada grupo |
¿Es verdad que los zurdos viven menos años?
Durante décadas circuló la afirmación de que los zurdos vivían aproximadamente nueve años menos que los diestros. Su origen se encuentra en investigaciones publicadas a comienzos de los años noventa.
Hoy sabemos que esa conclusión estaba seriamente condicionada por un problema metodológico: el cambio histórico en la proporción de personas que declaraban ser zurdas.
Un estudio de Lavista Ferres y colaboradores, publicado en 2023, demostró mediante simulaciones que estas variaciones generacionales podían explicar prácticamente toda la diferencia observada, incluso suponiendo idéntica supervivencia para ambos grupos.
No existen motivos científicos sólidos para considerar que ser zurdo reduzca por sí mismo la esperanza de vida.
¿Qué podemos aprender de estas diferencias?
El estudio de la lateralidad muestra hasta qué punto nuestro cerebro combina especialización y flexibilidad. Aunque determinadas funciones presentan una distribución asimétrica, ambos hemisferios trabajan continuamente mediante redes interconectadas.
La mano con la que escribimos ofrece información sobre una característica del neurodesarrollo, pero permite deducir muy poco acerca de nuestra inteligencia, creatividad o personalidad.
Quizá la observación más interesante sea precisamente esa: existen diferencias biológicas reales entre grupos de personas que, en la mayoría de los casos, tienen una importancia mucho menor para la vida cotidiana de lo que solemos imaginar.
Preguntas Frecuentes
¿Qué diferencias hay entre el cerebro de un zurdo y un diestro?
¿Los zurdos utilizan más el hemisferio derecho?
¿Los zurdos son más inteligentes que los diestros?
¿Por qué hay menos zurdos que diestros?
¿Los zurdos son más creativos?
¿Es perjudicial obligar a un niño zurdo a escribir con la derecha?
Fuentes y Referencias
- Sha, Z., et al. (2021). Handedness and its genetic influences are associated with structural asymmetries of the cerebral cortex in 31,864 individuals. Proceedings of the National Academy of Sciences.
- Ntolka, E., y Papadatou-Pastou, M. (2018). Right-handers have negligibly higher IQ scores than left-handers: Systematic review and meta-analyses. Neuroscience & Biobehavioral Reviews.
- Morgan, O., Zhao, S., y Casasanto, D. (2025). Handedness and creativity: Facts and fictions. Psychonomic Bulletin & Review.
- Lavista Ferres, J., et al. (2023). Modeling to explore and challenge inherent assumptions when cultural norms have changed: a case study on left-handedness and life expectancy. Archives of Public Health.
Revisado por
Marina Marta García FuentesPsicóloga y cofundadora del Instituto de Psicología Psicode · Número de colegiada M-18317
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Cómo citar este artículo
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Tomás Santa Cecilia. (2026, octubre 29). Las 10 diferencias psicológicas y cerebrales entre diestros y zurdos. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/diferencias-psicologicas-cerebrales-diestros-zurdos
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