Neuropsicología 17 min de lectura

15 trastornos neurológicos: tipos, síntomas y características

- Tomás Santa Cecilia Tomás Santa Cecilia
15 trastornos neurológicos: tipos, síntomas y características

Los trastornos neurológicos son enfermedades y alteraciones que afectan al cerebro, la médula espinal, los nervios periféricos, la unión neuromuscular o los músculos. Pueden producir síntomas tan diferentes como dolor de cabeza, temblores, pérdida de memoria, convulsiones, debilidad muscular, problemas de equilibrio o alteraciones del lenguaje.

La Organización Mundial de la Salud considera las afecciones neurológicas una de las principales causas de discapacidad a escala mundial. Bajo esta denominación se incluyen enfermedades muy diferentes entre sí: algunas son degenerativas, otras autoinmunes, vasculares, infecciosas, genéticas o relacionadas con alteraciones de la actividad eléctrica cerebral.

Un trastorno neurológico no es necesariamente una enfermedad mental. Aunque cerebro, conducta y emociones están relacionados, neurología y psiquiatría estudian problemas diferentes que en algunos casos pueden solaparse.

A continuación explicamos 15 trastornos neurológicos especialmente importantes, sus características y los principales síntomas que pueden producir.

Qué es un trastorno neurológico

Un trastorno neurológico es una alteración que afecta alguna parte del sistema nervioso.

Este sistema incluye:

  • Cerebro.
  • Médula espinal.
  • Nervios periféricos.
  • Raíces nerviosas.
  • Unión entre nervios y músculos.
  • Diferentes estructuras implicadas en movimiento, sensibilidad y cognición.

Los síntomas dependen completamente de la región afectada.

Por ejemplo, una lesión en determinadas áreas cerebrales puede alterar el lenguaje, mientras que un problema en un nervio periférico puede provocar hormigueo o debilidad en una extremidad.

Cuáles son las causas de los trastornos neurológicos

No existe una causa común a todas estas enfermedades.

Entre los posibles mecanismos se encuentran:

  • Factores genéticos.
  • Alteraciones autoinmunes.
  • Infecciones.
  • Problemas vasculares.
  • Traumatismos.
  • Degeneración progresiva de neuronas.
  • Tumores.
  • Alteraciones metabólicas.
  • Exposición a sustancias tóxicas.

En algunos trastornos intervienen varios factores simultáneamente y, en otros, la causa exacta continúa siendo desconocida.

1. Migraña

La migraña es un trastorno neurológico caracterizado por episodios recurrentes de dolor de cabeza que pueden acompañarse de otros síntomas.

No es simplemente tener un dolor de cabeza intenso.

Un episodio puede incluir:

  • Dolor pulsátil.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Sensibilidad a los sonidos.
  • Empeoramiento con la actividad física.

En algunas personas aparece aura, un conjunto de síntomas neurológicos transitorios que puede incluir alteraciones visuales, sensitivas o del lenguaje.

La OMS considera las cefaleas entre los trastornos más frecuentes del sistema nervioso y señala que la migraña constituye una causa importante de discapacidad.

¿Qué causa la migraña?

Su origen es complejo y existe una importante predisposición genética.

Determinados factores pueden facilitar ataques en algunas personas, como:

  • Falta de sueño.
  • Cambios hormonales.
  • Estrés.
  • Ayuno.
  • Algunos estímulos sensoriales.

Los desencadenantes varían mucho entre individuos.

2. Epilepsia

La epilepsia es una enfermedad cerebral caracterizada por una predisposición a presentar crisis epilépticas recurrentes.

Las crisis se producen por una actividad eléctrica neuronal anormal y excesiva.

No todas las crisis epilépticas producen las convulsiones generalizadas que aparecen habitualmente en películas.

También pueden manifestarse mediante:

  • Ausencias breves.
  • Movimientos involuntarios de una parte del cuerpo.
  • Sensaciones extrañas.
  • Alteraciones de conciencia.
  • Automatismos.

Una única convulsión no implica necesariamente epilepsia.

La OMS estima que alrededor de 50 millones de personas viven con esta enfermedad en todo el mundo.

Causas de epilepsia

Pueden incluir:

  • Factores genéticos.
  • Lesiones cerebrales.
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Infecciones cerebrales.
  • Malformaciones.
  • Traumatismos craneoencefálicos.
  • Tumores.

En muchos casos no se identifica una causa única.

3. Accidente cerebrovascular

El accidente cerebrovascular, también conocido como ictus, se produce cuando se altera de forma brusca el suministro sanguíneo de una región cerebral.

Existen dos grandes tipos.

Ictus isquémico

Una arteria queda bloqueada y una región del cerebro deja de recibir suficiente sangre y oxígeno.

Ictus hemorrágico

Se rompe un vaso sanguíneo y se produce una hemorragia cerebral.

Los síntomas suelen aparecer repentinamente.

Pueden incluir:

  • Debilidad de un lado del cuerpo.
  • Caída de un lado de la cara.
  • Dificultad para hablar.
  • Dificultad para comprender el lenguaje.
  • Pérdida de visión.
  • Problemas de equilibrio.
  • Dolor de cabeza súbito e intenso en algunos casos.

Un ictus constituye una emergencia médica. Cuanto antes se reciba atención, mayores pueden ser las posibilidades de reducir determinadas secuelas.

4. Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y la causa más frecuente de demencia.

Afecta inicialmente con frecuencia a la capacidad para formar y recuperar recuerdos recientes.

Con la progresión pueden aparecer problemas de:

  • Orientación.
  • Lenguaje.
  • Razonamiento.
  • Planificación.
  • Reconocimiento.
  • Autonomía personal.

La OMS señala que el Alzheimer representa aproximadamente entre el 60 % y el 70 % de los casos de demencia.

Estructuras relacionadas con la memoria, como el hipocampo, se encuentran entre las regiones afectadas en fases relativamente tempranas de la enfermedad.

Alzheimer y envejecimiento normal

Olvidar ocasionalmente un nombre o dónde hemos dejado un objeto no significa tener Alzheimer.

La enfermedad produce un deterioro progresivo que termina interfiriendo de forma significativa con la vida cotidiana.

5. Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta especialmente a los sistemas cerebrales implicados en el movimiento.

Entre sus síntomas motores clásicos aparecen:

  • Bradicinesia o lentitud de movimientos.
  • Rigidez muscular.
  • Temblor, aunque no está presente en todos los casos.
  • Alteraciones de la marcha.
  • Problemas de equilibrio.

Sin embargo, Parkinson no es únicamente una enfermedad motora.

También pueden aparecer síntomas como:

  • Alteraciones del sueño.
  • Estreñimiento.
  • Depresión.
  • Dolor.
  • Cambios cognitivos.
  • Alteraciones del olfato.

La OMS señala que la discapacidad y mortalidad asociadas al Parkinson están aumentando globalmente.

6. Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca estructuras del sistema nervioso central.

El daño afecta especialmente a la mielina, una sustancia que rodea determinadas fibras nerviosas y facilita la transmisión eficiente de los impulsos eléctricos.

Los síntomas pueden variar enormemente según las regiones afectadas.

Pueden aparecer:

  • Problemas visuales.
  • Hormigueo.
  • Debilidad.
  • Alteraciones del equilibrio.
  • Fatiga.
  • Espasticidad.
  • Problemas cognitivos.

Algunas personas presentan periodos de recaída seguidos de recuperación parcial, mientras que otras desarrollan formas progresivas.

La OMS estima que más de 1,8 millones de personas viven con esclerosis múltiple en el mundo.

7. Esclerosis lateral amiotrófica

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a las neuronas motoras encargadas de controlar los movimientos voluntarios.

A medida que estas neuronas degeneran puede aparecer:

  • Debilidad muscular progresiva.
  • Atrofia muscular.
  • Fasciculaciones.
  • Dificultad para hablar.
  • Problemas para tragar.
  • Dificultades respiratorias en fases avanzadas.

La sensibilidad suele mantenerse relativamente preservada.

La evolución y velocidad de progresión pueden variar considerablemente entre personas.

Aunque actualmente no existe una cura, existen tratamientos y medidas de apoyo destinadas a ralentizar determinados procesos, tratar síntomas y mantener la calidad de vida.

8. Enfermedad de Huntington

La enfermedad de Huntington es una enfermedad neurodegenerativa hereditaria causada por una alteración genética.

Se transmite mediante un patrón autosómico dominante, lo que significa que una persona que porta la variante genética responsable puede transmitirla a su descendencia.

La enfermedad puede provocar una combinación de síntomas:

Motores

  • Movimientos involuntarios o corea.
  • Problemas de coordinación.
  • Alteraciones de la marcha.

Cognitivos

  • Dificultades de planificación.
  • Problemas de atención.
  • Alteraciones ejecutivas.

Psiquiátricos

También pueden aparecer cambios emocionales y conductuales.

La enfermedad progresa durante años y actualmente no existe una cura que detenga completamente su evolución.

9. Síndrome de Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad poco frecuente en la que el sistema inmunitario ataca los nervios periféricos.

En muchos casos comienza después de una infección.

Uno de los patrones característicos consiste en debilidad que comienza en las piernas y puede extenderse progresivamente hacia zonas superiores del cuerpo.

También pueden aparecer:

  • Hormigueos.
  • Dolor.
  • Debilidad muscular.
  • Alteraciones de reflejos.

En casos graves puede afectarse la musculatura respiratoria.

Por este motivo, algunas personas requieren hospitalización y monitorización intensiva.

La mayoría puede experimentar una recuperación importante, aunque esta puede requerir semanas o meses y algunas personas presentan secuelas.

10. Neuropatía periférica

La neuropatía periférica aparece cuando uno o varios nervios situados fuera del cerebro y la médula espinal resultan dañados.

Puede provocar:

  • Hormigueo.
  • Entumecimiento.
  • Dolor neuropático.
  • Sensación de quemazón.
  • Debilidad muscular.
  • Alteraciones de equilibrio.

No constituye una única enfermedad.

Existen numerosas causas posibles, entre ellas:

  • Diabetes.
  • Déficits vitamínicos.
  • Enfermedades autoinmunes.
  • Algunos medicamentos.
  • Alcohol.
  • Infecciones.
  • Compresión nerviosa.

El tratamiento depende de identificar y abordar la causa cuando es posible.

11. Miastenia gravis

La miastenia gravis es una enfermedad autoinmune que altera la comunicación entre los nervios y los músculos.

Produce una debilidad muscular que típicamente empeora con la actividad y puede mejorar después del descanso.

Entre sus manifestaciones pueden aparecer:

  • Caída de los párpados.
  • Visión doble.
  • Dificultad para hablar.
  • Problemas para masticar.
  • Dificultad para tragar.
  • Debilidad de brazos o piernas.

En una crisis miasténica pueden afectarse los músculos respiratorios, lo que constituye una emergencia médica.

12. Meningitis

La meningitis es la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.

Puede estar causada por:

  • Bacterias.
  • Virus.
  • Hongos.
  • Otros microorganismos.

La meningitis bacteriana puede evolucionar rápidamente y representa una emergencia médica.

Entre los síntomas clásicos se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Rigidez de cuello.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Fotofobia.
  • Confusión.

Los síntomas pueden ser diferentes en bebés, personas mayores o pacientes inmunodeprimidos.

Algunos tipos pueden prevenirse mediante vacunación.

13. Tumores cerebrales

Un tumor cerebral es un crecimiento anormal de células dentro del cerebro o estructuras cercanas.

Puede ser benigno o maligno desde el punto de vista histológico, aunque incluso un tumor no canceroso puede causar problemas importantes debido al espacio limitado dentro del cráneo.

Los síntomas dependen de:

  • Localización.
  • Tamaño.
  • Velocidad de crecimiento.

Pueden aparecer:

  • Dolores de cabeza.
  • Convulsiones.
  • Cambios cognitivos.
  • Debilidad.
  • Alteraciones del lenguaje.
  • Problemas visuales.
  • Cambios de personalidad.

Estos síntomas tienen muchas otras causas más frecuentes, por lo que su presencia aislada no significa que exista un tumor cerebral.

14. Distonía

La distonía es un trastorno del movimiento caracterizado por contracciones musculares involuntarias que producen movimientos repetitivos o posturas anormales.

Puede afectar:

  • Una región corporal concreta.
  • Varias partes del cuerpo.
  • Prácticamente todo el organismo.

Algunos ejemplos son determinadas distonías cervicales o formas que afectan a párpados, manos o músculos utilizados para actividades específicas.

La distonía puede ser primaria o aparecer asociada a otras enfermedades, lesiones o medicamentos.

Los tratamientos dependen del tipo y pueden incluir fármacos, toxina botulínica, rehabilitación y, en determinados casos, procedimientos quirúrgicos.

15. Ataxia

La ataxia describe una alteración de la coordinación de los movimientos.

Puede manifestarse mediante:

  • Marcha inestable.
  • Problemas de equilibrio.
  • Movimientos poco precisos.
  • Dificultades de coordinación de las manos.
  • Alteraciones del habla.

No es una única enfermedad.

Puede aparecer debido a alteraciones del cerebelo o de sus conexiones y tener causas muy diferentes, como:

  • Enfermedades genéticas.
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Esclerosis múltiple.
  • Tumores.
  • Alcohol.
  • Algunos medicamentos.
  • Déficits nutricionales.

Una ataxia de aparición súbita requiere valoración médica urgente porque puede ser un signo de ictus u otra alteración neurológica aguda.

Tabla de los principales trastornos neurológicos

Trastorno Sistema principalmente afectado Manifestaciones características
Migraña Cerebro y redes del dolor Cefalea, náuseas, fotofobia
Epilepsia Actividad eléctrica cerebral Crisis epilépticas
Ictus Circulación cerebral Déficit neurológico repentino
Alzheimer Redes cerebrales de memoria y cognición Deterioro cognitivo progresivo
Parkinson Sistemas motores cerebrales Bradicinesia, rigidez, temblor
Esclerosis múltiple Sistema nervioso central Síntomas motores, sensitivos y visuales
ELA Neuronas motoras Debilidad muscular progresiva
Huntington Sistema nervioso central Corea, cambios cognitivos y conductuales
Guillain-Barré Nervios periféricos Debilidad ascendente
Neuropatía periférica Nervios periféricos Dolor, hormigueo, pérdida de sensibilidad
Miastenia gravis Unión neuromuscular Debilidad fatigable
Meningitis Meninges Fiebre, cefalea, rigidez cervical
Tumores cerebrales Variable Síntomas según localización
Distonía Circuitos motores Contracciones y posturas involuntarias
Ataxia Cerebelo y sus conexiones Mala coordinación y equilibrio

Trastornos neurológicos degenerativos

Las enfermedades neurodegenerativas producen pérdida progresiva de determinadas poblaciones neuronales o de sus funciones.

Entre los ejemplos de esta lista aparecen:

  • Alzheimer.
  • Parkinson.
  • ELA.
  • Huntington.

No todas afectan a las mismas neuronas.

Por eso sus manifestaciones son muy diferentes.

En el Alzheimer predominan inicialmente alteraciones cognitivas, mientras que en la ELA el problema central se encuentra en el sistema motor.

Trastornos neurológicos autoinmunes

En determinadas enfermedades, el sistema inmunitario reacciona contra componentes del propio sistema nervioso.

Entre los ejemplos aparecen:

  • Esclerosis múltiple.
  • Síndrome de Guillain-Barré.
  • Miastenia gravis.

Aunque comparten un componente inmunológico, afectan estructuras completamente diferentes y requieren tratamientos distintos.

Trastornos neurológicos vasculares

El ejemplo más importante es el ictus.

Las neuronas necesitan un suministro continuo de oxígeno y glucosa.

Cuando una arteria cerebral se obstruye o se produce una hemorragia, determinadas áreas pueden dejar de funcionar en cuestión de minutos.

La localización de la lesión determina los síntomas.

Por ejemplo, pueden aparecer alteraciones en:

  • Movimiento.
  • Lenguaje.
  • Percepción.
  • Visión.
  • Atención.

Trastornos neurológicos infecciosos

Virus, bacterias, hongos y parásitos pueden afectar directamente al sistema nervioso.

Entre las principales alteraciones se encuentran:

  • Meningitis.
  • Encefalitis.
  • Abscesos cerebrales.
  • Determinadas infecciones de nervios periféricos.

Algunas pueden evolucionar rápidamente y necesitan tratamiento urgente.

Diferencia entre trastorno neurológico y psicológico

La separación no siempre es absoluta porque todos los procesos psicológicos dependen del funcionamiento cerebral.

Sin embargo, clínicamente existen diferencias importantes.

Trastorno neurológico

Existe una alteración del sistema nervioso que puede relacionarse con procesos estructurales, eléctricos, degenerativos, inmunológicos, genéticos o vasculares.

Ejemplos:

  • Parkinson.
  • Epilepsia.
  • Esclerosis múltiple.

Trastorno psicológico o psiquiátrico

Se define principalmente mediante patrones de cognición, emoción y comportamiento que producen malestar o deterioro funcional.

Ejemplos:

  • Depresión.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Trastornos de ansiedad.

Esto no significa que los trastornos psicológicos no tengan bases biológicas ni que las enfermedades neurológicas no produzcan síntomas psicológicos.

De hecho, existe un importante territorio de interacción entre neurología, neuropsicología y psiquiatría.

Qué síntomas pueden indicar un problema neurológico

Los síntomas neurológicos son muy variados.

Algunos de los más frecuentes incluyen:

  • Debilidad muscular.
  • Hormigueos persistentes.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Alteraciones del equilibrio.
  • Temblores.
  • Movimientos involuntarios.
  • Convulsiones.
  • Alteraciones del lenguaje.
  • Problemas de memoria importantes.
  • Cambios de visión.
  • Dolor neuropático.

Ningún síntoma aislado permite diagnosticar una enfermedad concreta.

Por ejemplo, un hormigueo en una mano puede tener causas tan diferentes como una postura mantenida, una compresión nerviosa o un trastorno neurológico más amplio.

Cómo se diagnostican los trastornos neurológicos

El proceso depende de los síntomas y de la enfermedad sospechada.

Puede incluir:

Historia clínica

Se analiza cuándo comenzaron los síntomas, cómo evolucionan y qué otros problemas existen.

Exploración neurológica

Puede evaluar:

  • Fuerza.
  • Sensibilidad.
  • Reflejos.
  • Coordinación.
  • Equilibrio.
  • Pares craneales.
  • Lenguaje.
  • Estado cognitivo.

Neuroimagen

Puede utilizarse:

  • Resonancia magnética.
  • Tomografía computarizada.

Electroencefalograma

Registra actividad eléctrica cerebral y resulta especialmente importante en la evaluación de determinadas epilepsias.

Electromiografía y estudios de conducción nerviosa

Permiten estudiar músculos y nervios periféricos.

Punción lumbar

Puede utilizarse para analizar líquido cefalorraquídeo en determinadas infecciones, enfermedades inflamatorias y otros problemas.

Evaluación neuropsicológica

Permite estudiar funciones como:

  • Memoria.
  • Lenguaje.
  • Atención.
  • Funciones ejecutivas.
  • Percepción.

Estructuras como el tálamo, el hipocampo, el cerebelo y diferentes regiones corticales forman parte de redes complejas, por lo que una misma función puede depender de múltiples áreas.

Cómo se tratan los trastornos neurológicos

No existe un tratamiento común.

Dependiendo de la enfermedad pueden utilizarse:

  • Medicamentos.
  • Cirugía.
  • Fisioterapia.
  • Terapia ocupacional.
  • Logopedia.
  • Neurorehabilitación.
  • Tratamientos inmunológicos.
  • Estimulación cerebral en determinados casos.

Algunas enfermedades pueden curarse o controlarse eficazmente, mientras que otras son crónicas y requieren tratamientos destinados a reducir síntomas o ralentizar su progresión.

Neurorehabilitación

Después de una lesión neurológica, el tratamiento no termina necesariamente cuando se estabiliza la enfermedad.

La neurorehabilitación intenta recuperar funciones o desarrollar estrategias compensatorias.

Puede ser importante después de:

  • Ictus.
  • Traumatismos craneales.
  • Lesiones medulares.
  • Algunas enfermedades neurodegenerativas.

Puede participar un equipo formado por neurólogos, fisioterapeutas, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, logopedas y otros profesionales.

Neuroplasticidad y recuperación

El cerebro posee capacidad para modificar determinadas conexiones y reorganizar parcialmente su funcionamiento.

Este fenómeno recibe el nombre de neuroplasticidad.

La plasticidad contribuye al aprendizaje y puede participar en determinados procesos de recuperación después de una lesión.

Sin embargo, no significa que cualquier daño cerebral pueda repararse completamente.

La capacidad de recuperación depende de factores como:

  • Localización de la lesión.
  • Extensión.
  • Edad.
  • Estado general de salud.
  • Tratamiento.
  • Tiempo transcurrido.

Cuándo acudir urgentemente al médico

Determinados síntomas neurológicos requieren atención inmediata.

Debe solicitarse ayuda urgente ante:

  • Debilidad repentina de una parte del cuerpo.
  • Desviación súbita de la cara.
  • Dificultad repentina para hablar o entender.
  • Pérdida brusca de visión.
  • Convulsión prolongada o repetida sin recuperación.
  • Dolor de cabeza extremadamente intenso y súbito.
  • Pérdida repentina de coordinación.
  • Confusión de aparición brusca.
  • Pérdida de conciencia inexplicada.
  • Debilidad progresiva acompañada de dificultad respiratoria.

Estos síntomas pueden corresponder a situaciones como ictus, meningitis, crisis epilépticas prolongadas u otras emergencias.

¿Los trastornos neurológicos pueden producir cambios psicológicos?

Sí.

Las enfermedades cerebrales pueden modificar no solo movimiento o sensibilidad, sino también:

  • Emociones.
  • Personalidad.
  • Motivación.
  • Memoria.
  • Conducta.

Por ejemplo, algunas personas con Parkinson desarrollan depresión o alteraciones cognitivas, mientras que lesiones de determinadas regiones frontales pueden producir cambios de comportamiento.

Esto demuestra por qué neurología y psicología mantienen una relación estrecha.

¿Todos los problemas de memoria son neurológicos?

No.

La memoria puede empeorar temporalmente por factores como:

  • Falta de sueño.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Estrés.
  • Determinados medicamentos.

También cambia normalmente con la edad.

Un deterioro progresivo que interfiere con actividades cotidianas merece una evaluación profesional, pero los olvidos cotidianos aislados no implican necesariamente una enfermedad neurodegenerativa.

¿Se pueden prevenir los trastornos neurológicos?

No todos son prevenibles.

Las enfermedades genéticas y muchos procesos neurodegenerativos no pueden evitarse actualmente.

Sin embargo, algunos factores modificables ayudan a reducir el riesgo de determinadas enfermedades neurológicas, especialmente las vasculares.

Entre las medidas generales se encuentran:

  • No fumar.
  • Mantener actividad física.
  • Controlar hipertensión.
  • Controlar diabetes.
  • Mantener niveles adecuados de colesterol.
  • Dormir suficientemente.
  • Utilizar protección frente a traumatismos.
  • Mantener vacunación indicada.
  • Evitar consumo perjudicial de alcohol y otras sustancias.

Estas medidas reducen determinados riesgos, pero no garantizan que nunca aparezca una enfermedad neurológica.

El sistema nervioso controla desde el movimiento hasta la memoria y el lenguaje. Por eso los trastornos neurológicos pueden producir síntomas extraordinariamente diferentes dependiendo de qué circuitos resulten afectados.

Conclusión

Los trastornos neurológicos abarcan un conjunto enormemente diverso de enfermedades que afectan al cerebro, la médula espinal, los nervios y otros componentes del sistema nervioso.

Entre ellos encontramos trastornos frecuentes como migraña y epilepsia, enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson, ELA y Huntington, enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple y miastenia gravis y problemas agudos como ictus o meningitis.

Sus síntomas pueden afectar movimiento, sensibilidad, equilibrio, lenguaje, memoria, conciencia y comportamiento.

Por ello, no existe una única prueba ni un tratamiento común para todos los trastornos neurológicos. El diagnóstico requiere identificar qué funciones se encuentran alteradas y determinar su posible origen.

Además, algunos síntomas neurológicos de aparición súbita —como dificultad para hablar, pérdida de fuerza, convulsiones prolongadas o confusión repentina— constituyen emergencias médicas y requieren atención inmediata.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los trastornos neurológicos más conocidos?
Entre los más conocidos se encuentran migraña, epilepsia, ictus, enfermedad de Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, ELA, Huntington, síndrome de Guillain-Barré, neuropatías y miastenia gravis.
¿Qué es un trastorno neurológico?
Es una alteración que afecta al cerebro, médula espinal, nervios periféricos u otros componentes del sistema nervioso y que puede producir síntomas motores, sensitivos, cognitivos o conductuales.
¿Cuál es la diferencia entre un trastorno neurológico y uno psicológico?
Los trastornos neurológicos se relacionan con enfermedades o alteraciones del sistema nervioso, mientras que los psicológicos se definen principalmente por patrones de cognición, emoción y conducta. Ambas áreas pueden solaparse.
¿Qué enfermedades neurológicas son degenerativas?
Entre las principales enfermedades neurodegenerativas se encuentran Alzheimer, Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica y enfermedad de Huntington.
¿Qué síntomas neurológicos requieren atención urgente?
La pérdida súbita de fuerza, dificultad para hablar, pérdida brusca de visión, convulsiones prolongadas, confusión repentina, pérdida de conciencia o un dolor de cabeza súbito extremadamente intenso requieren valoración médica urgente.
¿Los trastornos neurológicos tienen cura?
Depende de la enfermedad. Algunas afecciones pueden resolverse o controlarse eficazmente, mientras que otras son crónicas y requieren tratamientos destinados a reducir síntomas, prevenir complicaciones o ralentizar su progresión.
Tomás Santa Cecilia

Escrito por

Tomás Santa Cecilia

Psicólogo en Madrid y Online

Javier Ares Arranz

Revisado por

Javier Ares Arranz

Psicólogo General Sanitario · Colegiado M-31669

Última revisión profesional: fecha no registrada

“” Cómo citar este artículo

Al citar, reconoces el trabajo original, evitas problemas de plagio y permites a tus lectores acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos. Asegúrate siempre de dar crédito a los autores y de citar de forma adecuada.

Tomás Santa Cecilia. (2026, octubre 2). 15 trastornos neurológicos: tipos, síntomas y características. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/trastornos-neurologicos

¿Necesitas hablar con un profesional?

Nuestros psicólogos colegiados pueden ayudarte.

Pide tu cita