Etapa preoperacional de Piaget: características, ejemplos y desarrollo

- Raquel León Raquel León
Etapa preoperacional de Piaget: características, ejemplos y desarrollo

Entre los 2 y los 7 años aproximadamente, los niños experimentan un cambio enorme en su manera de relacionarse con el mundo. El lenguaje se desarrolla rápidamente, una caja puede convertirse en un castillo y un peluche puede tener miedo, hambre o sueño.

Jean Piaget llamó a este periodo etapa preoperacional, la segunda de las cuatro grandes fases de su teoría del desarrollo cognitivo. Su propuesta sigue siendo una referencia fundamental para entender cómo evoluciona el pensamiento infantil, aunque actualmente sabemos que las edades y capacidades descritas por Piaget son más flexibles de lo que él planteó originalmente.

¿Qué es la etapa preoperacional?

La etapa preoperacional es el periodo que Piaget situó aproximadamente entre los 2 y los 7 años, después de la etapa sensoriomotora y antes de las operaciones concretas.

El gran avance es que el niño ya no necesita tener algo delante para pensar en ello. Puede representar mentalmente objetos, personas y situaciones mediante palabras, imágenes y símbolos.

Por ejemplo, puede coger un tubo de cartón y decir que es un telescopio. El objeto real sigue siendo un tubo, pero el niño es capaz de atribuirle mentalmente otro significado.

Esto supone un salto enorme en capacidades como:

  • El lenguaje.
  • La imaginación.
  • El dibujo.
  • La imitación diferida.
  • El juego simbólico.
  • La representación mental de personas y objetos ausentes.

Estos avances influyen directamente en los distintos tipos de aprendizaje que empiezan a adquirir importancia durante la infancia.

El término "preoperacional" puede resultar engañoso. No significa que el niño piense mal, sino que todavía no domina plenamente las operaciones lógicas que Piaget asociaba con etapas posteriores.

Los dos subestadios de la etapa preoperacional

Piaget distinguió dos momentos dentro de esta fase.

1. Periodo simbólico o preconceptual, de 2 a 4 años

El niño desarrolla rápidamente la capacidad de representar cosas que no están presentes.

Una banana puede convertirse en un teléfono, una manta en una capa de superhéroe y una silla en un coche. También aumenta enormemente el lenguaje, aunque las palabras todavía están muy vinculadas a experiencias concretas.

2. Periodo del pensamiento intuitivo, de 4 a 7 años

El niño empieza a elaborar explicaciones más complejas sobre aquello que observa.

Es la clásica etapa de los "¿por qué?". Quiere comprender cómo funciona el mundo, pero todavía suele recurrir a la intuición y a las apariencias antes que a un razonamiento lógico sistemático.

7 características de la etapa preoperacional

1. Pensamiento simbólico

Es probablemente el avance más importante de esta fase.

El niño comprende que una cosa puede representar otra. Las palabras representan objetos, los dibujos representan personas y determinados objetos pueden sustituir imaginariamente a otros durante el juego.

Este desarrollo también está estrechamente relacionado con la adquisición de los diferentes tipos de lenguaje.

2. Juego simbólico

Un niño puede jugar a ser médico, profesor, astronauta o cocinero sin necesitar reproducir literalmente esas situaciones.

Mediante el juego ensaya roles, situaciones sociales y acontecimientos que observa en su entorno. También puede representar situaciones que le preocupan o que todavía no comprende completamente.

Por eso un buen ambiente de aprendizaje durante estas edades debería dejar espacio para explorar, manipular objetos y jugar libremente, no limitarse a transmitir contenidos académicos.

3. Egocentrismo cognitivo

El término puede prestarse a confusión. Egocentrismo no significa egoísmo.

Para Piaget, significa que al niño todavía le cuesta comprender que otra persona puede observar, pensar o interpretar una situación de manera diferente.

Imaginemos que una niña ve un juguete situado detrás de una caja. Puede suponer inicialmente que otra persona colocada al otro lado de la caja también lo ve.

Piaget estudió este fenómeno mediante su conocido experimento de las tres montañas. Sin embargo, investigaciones posteriores mostraron que niños bastante pequeños pueden adoptar otras perspectivas cuando la tarea es sencilla y tiene sentido para ellos.

Esto es importante: actualmente no deberíamos interpretar el egocentrismo infantil como una incapacidad absoluta. La comprensión de otras perspectivas aparece progresivamente y depende mucho del contexto.

Actividades destinadas a desarrollar la empatía pueden favorecer precisamente esta capacidad de considerar experiencias distintas a la propia.

4. Centración

La centración consiste en fijarse principalmente en una característica de una situación e ignorar otras variables relevantes.

El ejemplo clásico es el de los vasos de agua.

Si presentamos dos vasos iguales con la misma cantidad de agua y después vertemos uno de ellos en un recipiente alto y estrecho, un niño pequeño puede decir que el recipiente alto contiene más agua.

¿Por qué? Porque centra su atención en la altura del líquido y todavía le cuesta considerar simultáneamente la anchura del recipiente.

5. Dificultad para comprender la conservación

Relacionado con lo anterior aparece el concepto de conservación.

Consiste en comprender que determinadas propiedades permanecen iguales aunque cambie la apariencia externa.

Por ejemplo:

  • La cantidad de agua no cambia al pasarla a otro vaso.
  • Una bola de plastilina sigue teniendo la misma cantidad si la convertimos en una salchicha alargada.
  • Una fila de cinco monedas continúa teniendo cinco monedas aunque las separemos más entre sí.

Según Piaget, esta capacidad se consolida principalmente con la llegada de las operaciones concretas.

6. Irreversibilidad

Durante esta etapa también puede resultar difícil imaginar mentalmente una secuencia de acciones en sentido contrario.

Un adulto comprende con facilidad que si 3 + 2 = 5, entonces 5 - 2 = 3. Para un niño pequeño no tiene por qué resultar inmediatamente evidente que ambas operaciones representan transformaciones inversas.

Esta capacidad se desarrolla gradualmente junto con otras formas de pensamiento lógico.

7. Animismo y explicaciones mágicas

Los niños pequeños pueden atribuir intenciones, sentimientos o voluntad a objetos inanimados.

Algunos ejemplos serían:

  • "La luna me está siguiendo".
  • "La mesa es mala porque me he golpeado".
  • "Mi muñeco está triste porque está solo".
  • "El sol se ha escondido porque tiene sueño".

No se trata necesariamente de que el niño sostenga estas ideas del mismo modo que un adulto sostendría una creencia. Reflejan una forma intuitiva de explicar un mundo cuyo funcionamiento todavía está descubriendo.

Un ejemplo cotidiano de pensamiento preoperacional

Imaginemos a una niña de cuatro años que está jugando con una caja de cartón.

Primero dice que la caja es una casa. Cinco minutos después es un barco y posteriormente se convierte en una cama para sus muñecos.

Ahí observamos representación y juego simbólico.

Después afirma que su muñeca "está enfadada porque nadie juega con ella". Aparece una atribución de estados internos a un objeto.

Finalmente, si otro niño no entiende que la caja es ahora un barco, puede sorprenderse: para ella resulta evidente porque todavía le cuesta separar completamente su perspectiva de la del otro.

En pocos minutos de juego pueden observarse varias características clásicas descritas por Piaget.

¿Qué pueden hacer padres y educadores durante esta etapa?

La teoría de Piaget tuvo una consecuencia educativa especialmente valiosa: el niño no es un adulto pequeño. Su manera de comprender una explicación depende de las capacidades que está desarrollando.

Por eso puede ser útil:

  • Explicar mediante ejemplos concretos.
  • Utilizar imágenes y objetos manipulables.
  • Favorecer el juego imaginativo.
  • Hacer preguntas en lugar de proporcionar siempre la respuesta.
  • Permitir que el niño experimente.
  • Leer cuentos y comentar las motivaciones de los personajes.
  • Comparar tamaños, cantidades, formas y distancias.
  • Evitar interpretar literalmente todos sus razonamientos.

Este enfoque guarda puntos en común con otras propuestas educativas centradas en aprender mediante la experiencia, como la teoría educativa de John Dewey.

¿Sigue siendo válida la teoría de Piaget?

Sí, pero con matices importantes.

Piaget transformó la psicología al demostrar que el pensamiento infantil tiene características propias y evoluciona cualitativamente durante el desarrollo. Sin embargo, investigaciones posteriores han cuestionado la rigidez de algunas de sus etapas.

Por ejemplo, tareas más sencillas que el famoso experimento de las tres montañas han mostrado que algunos niños pueden adoptar la perspectiva de otras personas antes de lo que Piaget estimaba. Estudios contemporáneos también siguen encontrando fenómenos como centración o dificultades de reversibilidad entre los 4 y los 7 años, pero con importantes diferencias individuales.

Por eso las edades deben entenderse como aproximaciones, no como exámenes que un niño tenga que aprobar exactamente al cumplir una determinada edad.

Conclusión

La etapa preoperacional describe uno de los periodos más fascinantes del desarrollo infantil. Entre aproximadamente los 2 y los 7 años, el niño amplía enormemente su capacidad para hablar, imaginar, representar situaciones y jugar simbólicamente.

Al mismo tiempo, su razonamiento todavía depende mucho de la percepción inmediata y puede mostrar centración, dificultades para comprender la conservación o problemas para adoptar otras perspectivas.

La aportación más importante de Piaget probablemente no sea memorizar dónde empieza y termina cada etapa, sino comprender algo más profundo: los niños construyen activamente su manera de entender el mundo, y esa forma de pensar cambia progresivamente con la experiencia y el desarrollo.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la etapa preoperacional según Piaget?
Es la segunda etapa de la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget. Se sitúa aproximadamente entre los 2 y los 7 años y se caracteriza por el desarrollo del lenguaje, la representación simbólica y el juego imaginativo, aunque el pensamiento lógico todavía está en desarrollo.
¿Cuáles son las principales características de la etapa preoperacional?
Entre las características más conocidas están el pensamiento simbólico, el juego de ficción, la centración, el egocentrismo cognitivo, la dificultad para comprender la conservación, la irreversibilidad y determinadas explicaciones animistas.
¿Qué significa egocentrismo en la teoría de Piaget?
No significa que el niño sea egoísta. Hace referencia a la dificultad para separar completamente su propia perspectiva de la de otras personas, una capacidad que se desarrolla gradualmente durante la infancia.
¿Qué es la conservación en el desarrollo infantil?
Es la comprensión de que una cantidad puede mantenerse igual aunque cambie su apariencia. Por ejemplo, entender que sigue habiendo la misma cantidad de agua aunque se vierta en un vaso más alto y estrecho.
¿Qué es el juego simbólico?
Es la capacidad de utilizar objetos, acciones o situaciones para representar otras cosas. Por ejemplo, un niño puede utilizar una caja como si fuese un coche o jugar a ser médico.
¿Las edades de las etapas de Piaget son exactas?
No. Actualmente se consideran aproximaciones orientativas. El desarrollo cognitivo presenta diferencias individuales y algunas capacidades pueden aparecer antes o después según la experiencia, el contexto y la dificultad de la tarea.
Raquel León

Escrito por

Raquel León

Psicóloga general sanitaria y redactora

Francesc Abad

Revisado por

Francesc Abad

Psicólogo y psicoterapeuta

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Raquel León. (2026, agosto 14). Etapa preoperacional de Piaget: características, ejemplos y desarrollo. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/etapa-preoperacional-piaget

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