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Trastorno mixto ansioso-depresivo: síntomas, causas y tratamiento

- Raquel León Raquel León
Trastorno mixto ansioso-depresivo: síntomas, causas y tratamiento

Sentirse preocupado y triste durante una etapa difícil no significa necesariamente tener un trastorno psicológico. Sin embargo, algunas personas presentan durante semanas una combinación persistente de ansiedad, bajo estado de ánimo, pérdida de interés, tensión, problemas de sueño y dificultades para concentrarse sin que los síntomas encajen claramente en una depresión o en un trastorno de ansiedad considerados por separado.

En estos casos puede utilizarse el diagnóstico de trastorno mixto ansioso-depresivo. La denominación ha cambiado entre diferentes sistemas diagnósticos, y este matiz es importante: no se trata simplemente de decir que una persona tiene un poco de ansiedad y un poco de depresión.

La Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, ICD-11 o CIE-11, incluye actualmente el trastorno mixto depresivo y de ansiedad, código 6A73, dentro de los trastornos depresivos. Para considerarlo, deben coexistir síntomas de ambos grupos con suficiente importancia clínica, pero sin que ninguno de ellos alcance por separado los requisitos de otro trastorno depresivo o de ansiedad.

Qué es el trastorno mixto ansioso-depresivo

El trastorno mixto ansioso-depresivo se caracteriza por la presencia conjunta de síntomas depresivos y síntomas de ansiedad durante un periodo significativo.

Según la CIE-11, ambos tipos de síntomas aparecen durante más días que no durante al menos dos semanas. Debe existir estado de ánimo deprimido o una disminución del interés o placer, acompañados de otros síntomas depresivos y varios síntomas de ansiedad.

La característica fundamental es que, considerados por separado, los síntomas no son suficientemente numerosos, persistentes o graves como para justificar otro diagnóstico, como:

  • Episodio depresivo.
  • Trastorno distímico.
  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Trastorno de pánico.
  • Otro trastorno relacionado con ansiedad o miedo.

Al mismo tiempo, los síntomas deben producir malestar significativo o interferencia en la vida personal, familiar, social, educativa o laboral.

Por tanto, no debe entenderse como una categoría trivial o equivalente a encontrarse simplemente preocupado y triste durante unos días.

Síntomas del trastorno mixto ansioso-depresivo

La presentación puede variar considerablemente de una persona a otra. Algunas experimentan principalmente preocupación y tensión, mientras que otras destacan el cansancio y la pérdida de motivación.

Entre los síntomas más habituales pueden aparecer los siguientes.

Estado de ánimo bajo

La persona puede sentirse triste, apagada o emocionalmente decaída durante buena parte del tiempo.

No necesariamente experimenta una tristeza extremadamente intensa. En ocasiones lo describe como una sensación persistente de desánimo o de no encontrarse como antes.

Pérdida de interés

Actividades que anteriormente resultaban agradables pueden empezar a generar menos interés.

Puede disminuir el deseo de:

  • Salir con otras personas.
  • Practicar aficiones.
  • Mantener relaciones sociales.
  • Realizar actividades que antes generaban ilusión.

Esta reducción del interés puede aparecer sin alcanzar la intensidad necesaria para diagnosticar un episodio depresivo.

Preocupación excesiva

La persona puede pasar mucho tiempo anticipando dificultades.

Las preocupaciones pueden relacionarse con:

  • Trabajo.
  • Estudios.
  • Salud.
  • Dinero.
  • Familia.
  • Relaciones sentimentales.
  • Futuro.

Aunque ciertas preocupaciones sean comprensibles, su frecuencia o intensidad puede resultar difícil de controlar.

Tensión e inquietud

La ansiedad también puede experimentarse físicamente.

Pueden aparecer:

  • Sensación de estar en alerta.
  • Inquietud.
  • Tensión muscular.
  • Dificultad para relajarse.
  • Necesidad de moverse.
  • Sensación de nerviosismo interno.

Estas manifestaciones pueden mantenerse incluso cuando aparentemente no existe una amenaza inmediata.

Fatiga

La combinación de preocupación, sueño alterado y bajo estado de ánimo puede provocar una sensación persistente de cansancio.

La persona puede sentir que tareas anteriormente sencillas requieren mucho más esfuerzo.

Problemas de concentración

Puede resultar difícil mantener la atención, leer, trabajar o seguir una conversación.

La mente puede permanecer ocupada por preocupaciones o pensamientos negativos, reduciendo los recursos disponibles para otras tareas.

Alteraciones del sueño

Son frecuentes dificultades como:

  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Despertares durante la noche.
  • Despertarse demasiado pronto.
  • Dormir más de lo habitual.
  • Levantarse con sensación de no haber descansado.

El sueño y el estado emocional mantienen una relación bidireccional: dormir mal puede empeorar ansiedad y estado de ánimo, y estos problemas pueden dificultar todavía más el descanso.

Irritabilidad

No todas las personas con síntomas depresivos parecen tristes. Algunas muestran principalmente irritabilidad, menor tolerancia a la frustración o facilidad para enfadarse.

La ansiedad también puede aumentar esta reactividad.

Palpitaciones y otros síntomas físicos

La activación ansiosa puede acompañarse de:

  • Palpitaciones.
  • Mareo.
  • Temblor.
  • Sudoración.
  • Sensación de presión.
  • Molestias gastrointestinales.
  • Sequedad de boca.

Es importante no asumir automáticamente que cualquier síntoma físico procede de ansiedad. Dependiendo del caso, puede ser necesario descartar causas médicas.

Pensamientos negativos

Pueden aparecer interpretaciones como:

  • "No voy a poder con esto".
  • "Todo va a empeorar".
  • "No estoy haciendo nada bien".
  • "No tengo ganas de nada".
  • "Algo malo va a ocurrir".

La combinación de pensamientos depresivos y anticipaciones ansiosas puede crear un círculo en el que la persona teme el futuro mientras interpreta negativamente su situación presente.

Diferencia entre ansiedad, depresión y trastorno mixto ansioso-depresivo

Ansiedad y depresión aparecen juntas con mucha frecuencia, pero no todas las combinaciones reciben el diagnóstico de trastorno mixto.

Cuando predomina una depresión

Si los síntomas depresivos alcanzan los criterios correspondientes para un trastorno depresivo, el diagnóstico principal suele orientarse en esa dirección, aunque también existan síntomas ansiosos.

Entre ellos pueden encontrarse tristeza persistente, pérdida marcada de interés, alteraciones del sueño y apetito, fatiga, problemas de concentración, culpa o pensamientos sobre la muerte.

Cuando predomina un trastorno de ansiedad

Si existe un trastorno de ansiedad definido, como ansiedad generalizada, trastorno de pánico o ansiedad social, este puede explicar buena parte del cuadro aunque también aparezcan síntomas depresivos secundarios.

Cuando ambos grupos están presentes pero ninguno alcanza por separado otro diagnóstico

Este es el escenario en el que la CIE-11 contempla el trastorno mixto depresivo y de ansiedad.

Por eso, el diagnóstico requiere valorar intensidad, duración, número de síntomas, deterioro funcional e historia clínica completa, no simplemente marcar síntomas en una lista.

¿Es lo mismo que tener ansiedad y depresión a la vez?

No exactamente.

Una persona puede cumplir simultáneamente criterios para un trastorno depresivo y un trastorno de ansiedad. En ese caso hablamos de comorbilidad, es decir, presencia de dos trastornos que coinciden en la misma persona.

En el trastorno mixto ansioso-depresivo, en cambio, ninguno de los dos conjuntos de síntomas alcanza individualmente el umbral diagnóstico necesario para esos otros trastornos.

Esta distinción puede parecer técnica, pero influye en la formulación clínica y en el tratamiento.

El diagnóstico en CIE-10 y CIE-11

La terminología ha evolucionado.

La CIE-10 incluía el trastorno mixto ansioso-depresivo con el código F41.2 dentro de otros trastornos de ansiedad.

La CIE-11 utiliza el término Mixed depressive and anxiety disorder, clasificado como 6A73 dentro de los trastornos depresivos.

La CIE-11 establece que los síntomas de ansiedad y depresión deben aparecer durante al menos dos semanas, existir más días que no y producir malestar o deterioro significativo.

Además, deben descartarse antecedentes de episodios maníacos o hipomaníacos que indiquen la posibilidad de un trastorno bipolar.

¿Aparece en el DSM-5-TR?

El DSM-5-TR, utilizado ampliamente en Estados Unidos y en investigación, no incluye el trastorno mixto ansioso-depresivo como una categoría diagnóstica independiente equivalente a la de la CIE-11.

Esto explica por qué un mismo conjunto de síntomas puede recibir formulaciones diferentes dependiendo del sistema diagnóstico y de la evaluación clínica.

No significa que la combinación de ansiedad y depresión no exista. Al contrario, los síntomas de ambos tipos aparecen juntos con mucha frecuencia.

Por qué ansiedad y depresión aparecen juntas

No existe una única explicación.

Ambas comparten diferentes factores de vulnerabilidad y procesos psicológicos.

Estrés prolongado

Problemas laborales, conflictos familiares, dificultades económicas o enfermedades pueden generar preocupación constante y, simultáneamente, pérdida progresiva de energía y motivación.

La teoría del estrés de Lazarus destaca que nuestra respuesta depende tanto de cómo evaluamos las demandas como de los recursos que creemos tener para afrontarlas.

Evitación

Una persona ansiosa puede empezar a evitar actividades por miedo o preocupación.

A corto plazo obtiene alivio, pero esa reducción de actividad puede disminuir las experiencias gratificantes y aumentar el aislamiento, contribuyendo posteriormente al estado de ánimo bajo.

Rumiación y preocupación

La preocupación suele orientarse hacia amenazas futuras, mientras que la rumiación puede centrarse en errores, pérdidas o problemas pasados y presentes.

Ambos procesos pueden mantener el malestar cuando se vuelven repetitivos y no generan soluciones concretas.

Alteraciones del sueño

Dormir mal puede aumentar irritabilidad, ansiedad, fatiga y vulnerabilidad emocional.

Factores biológicos y familiares

También intervienen predisposiciones genéticas, diferencias temperamentales, experiencias tempranas y otros factores biológicos y sociales.

No debe buscarse necesariamente una única causa.

Cómo se diagnostica

No existe una analítica de sangre o una prueba cerebral que diagnostique por sí sola el trastorno mixto ansioso-depresivo.

La evaluación clínica puede incluir:

  • Síntomas actuales.
  • Duración.
  • Intensidad.
  • Impacto en la vida cotidiana.
  • Historia de episodios anteriores.
  • Calidad del sueño.
  • Consumo de alcohol y otras sustancias.
  • Medicación.
  • Enfermedades médicas.
  • Antecedentes de manía o hipomanía.
  • Riesgo de autolesión o suicidio.

También pueden utilizarse cuestionarios de ansiedad y depresión para cuantificar síntomas y seguir su evolución. Estos instrumentos ayudan a evaluar, pero no deberían sustituir el juicio clínico.

Tratamiento del trastorno mixto ansioso-depresivo

El tratamiento debe adaptarse a la intensidad de los síntomas, las preferencias de la persona, el deterioro funcional y la evolución del problema.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual es uno de los enfoques psicológicos con mayor investigación para problemas de ansiedad y depresión.

Puede trabajar aspectos como:

  • Pensamientos automáticos negativos.
  • Preocupación excesiva.
  • Rumiación.
  • Evitación.
  • Reducción de actividades gratificantes.
  • Resolución de problemas.
  • Exposición gradual a situaciones evitadas.

La terapia cognitiva de Aaron Beck fue especialmente influyente en el desarrollo de intervenciones destinadas a identificar y revisar patrones de pensamiento relacionados con la depresión.

Activación conductual

Cuando predominan apatía, aislamiento y pérdida de interés, puede trabajarse la recuperación gradual de actividades significativas.

No consiste simplemente en mantenerse ocupado. Se seleccionan acciones relacionadas con rutinas, relaciones, responsabilidades y experiencias potencialmente gratificantes.

Técnicas para manejar la ansiedad

Dependiendo del caso pueden incluir:

  • Exposición gradual.
  • Respiración controlada.
  • Manejo de preocupación.
  • Relajación.
  • Mindfulness.
  • Resolución de problemas.

La técnica concreta debe corresponder al proceso que mantiene los síntomas.

Tratamiento farmacológico

En algunos casos un médico puede valorar medicamentos antidepresivos, especialmente cuando los síntomas son persistentes, generan un deterioro importante o existe otro diagnóstico depresivo o ansioso asociado.

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y otros antidepresivos se utilizan ampliamente en depresión y diferentes trastornos de ansiedad.

La elección depende de antecedentes, síntomas, efectos adversos, otros medicamentos y preferencias del paciente. No deben iniciarse, modificarse ni suspenderse sin valoración médica.

Combinación de psicoterapia y medicación

En determinados cuadros, combinar tratamiento psicológico y farmacológico puede ser apropiado. No existe una fórmula idéntica para todos los pacientes.

Hábitos que pueden complementar el tratamiento

Los cambios de estilo de vida no sustituyen una intervención clínica cuando esta resulta necesaria, pero pueden ayudar a mejorar el funcionamiento general.

Mantener horarios de sueño

Intentar acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora puede ayudar a estabilizar el ritmo de sueño.

Mantener actividad física

El ejercicio regular puede beneficiar el estado de ánimo y forma parte de las recomendaciones habituales para el bienestar psicológico.

La cantidad debe adaptarse a la salud y condición física individual.

Reducir alcohol y otras drogas

Aunque algunas sustancias produzcan una disminución temporal de ansiedad, pueden empeorar posteriormente sueño, estado de ánimo y síntomas ansiosos.

Evitar el aislamiento progresivo

Mantener cierto contacto social puede ayudar incluso cuando disminuyen las ganas de relacionarse.

Organizar los problemas concretos

Separar problemas solucionables de preocupaciones hipotéticas puede facilitar acciones específicas.

Registrar emociones y pensamientos

Un diario de emociones puede ayudar a detectar situaciones desencadenantes, pensamientos repetitivos y patrones de conducta.

¿Cuánto dura el trastorno mixto ansioso-depresivo?

No existe una duración fija.

Algunas personas experimentan síntomas relacionados con un periodo de estrés concreto y mejoran después de introducir cambios y recibir apoyo. En otras, el cuadro se mantiene o evoluciona hacia un trastorno depresivo o ansioso más definido.

La evolución depende de factores como:

  • Intensidad inicial.
  • Duración antes de pedir ayuda.
  • Estrés continuado.
  • Apoyo social.
  • Problemas médicos asociados.
  • Consumo de sustancias.
  • Acceso y respuesta al tratamiento.

Por ello, esperar indefinidamente a que desaparezca sin consultar puede no ser la mejor opción cuando los síntomas afectan significativamente al funcionamiento.

Trastorno mixto ansioso-depresivo y baja laboral

La capacidad laboral depende de la intensidad de los síntomas y de las características del trabajo.

Problemas de concentración, insomnio, fatiga o ansiedad intensa pueden disminuir el rendimiento de manera considerable en algunas personas.

La necesidad de una baja laboral debe evaluarla el profesional sanitario correspondiente. El diagnóstico por sí solo no determina automáticamente que una persona pueda o no trabajar.

¿Puede empeorar si no se trata?

Puede ocurrir, aunque no es inevitable.

En algunas personas los síntomas disminuyen espontáneamente o después de resolver el problema que los desencadenó. En otras pueden hacerse más persistentes o evolucionar hacia cuadros de ansiedad o depresión de mayor intensidad.

Conviene pedir ayuda cuando el malestar:

  • Se mantiene durante semanas.
  • Está aumentando.
  • Afecta al sueño de manera importante.
  • Interfiere con el trabajo o los estudios.
  • Provoca aislamiento.
  • Dificulta mantener responsabilidades básicas.
  • Lleva a utilizar alcohol o drogas para afrontarlo.

Cuándo buscar ayuda urgente

Los pensamientos sobre la muerte pueden aparecer en cuadros depresivos y siempre merecen valoración.

Busca ayuda urgente si aparecen:

  • Pensamientos de suicidio.
  • Intención de hacerse daño.
  • Planificación suicida.
  • Sensación de no poder mantenerse a salvo.
  • Agitación extrema.
  • Incapacidad grave para funcionar.
  • Síntomas psicóticos, como alucinaciones o pérdida importante de contacto con la realidad.

Cuando existe un riesgo inmediato, hay que contactar con los servicios de emergencia o acudir a urgencias.

Las guías clínicas recomiendan preguntar directamente por ideas e intención suicida cuando una persona presenta síntomas depresivos y adaptar el nivel de atención al riesgo detectado.

Diferencia entre trastorno mixto ansioso-depresivo y trastorno adaptativo

Ambos pueden aparecer después de circunstancias estresantes, pero no son equivalentes.

En un trastorno adaptativo existe una relación temporal clara con uno o varios acontecimientos estresantes y la respuesta clínica se organiza alrededor de esa dificultad de adaptación.

El trastorno mixto ansioso-depresivo se define principalmente por la combinación específica de síntomas depresivos y ansiosos, independientemente de que exista o no un desencadenante claramente identificable.

La historia clínica permite realizar esta diferenciación.

¿Se cura el trastorno mixto ansioso-depresivo?

Muchas personas experimentan una mejoría importante con tratamiento y cambios adecuados, pero resulta más preciso hablar de recuperación, remisión o reducción de síntomas que prometer una curación garantizada.

El objetivo suele incluir:

  • Reducir ansiedad y estado de ánimo bajo.
  • Recuperar actividades importantes.
  • Mejorar el sueño.
  • Disminuir evitación y rumiación.
  • Reforzar estrategias de afrontamiento.
  • Prevenir recaídas.

También es útil identificar señales tempranas de empeoramiento para intervenir antes de que los síntomas vuelvan a alcanzar una intensidad elevada.

Conclusión

El trastorno mixto ansioso-depresivo describe una combinación clínicamente significativa de síntomas de ansiedad y depresión en la que ninguno de los dos grupos alcanza por separado los requisitos de otro trastorno específico.

La CIE-11 lo reconoce como trastorno mixto depresivo y de ansiedad, código 6A73. Entre sus síntomas pueden aparecer ánimo bajo, pérdida de interés, preocupación, tensión, fatiga, problemas de concentración, irritabilidad y alteraciones del sueño.

No debe confundirse con experimentar algo de tristeza y preocupación durante una etapa difícil, ni tampoco con cumplir simultáneamente criterios completos para un trastorno depresivo y un trastorno de ansiedad.

La psicoterapia, especialmente los enfoques cognitivo-conductuales, puede resultar útil y en determinados casos también se valoran tratamientos farmacológicos. Cuando los síntomas persisten, interfieren con la vida cotidiana o aparecen pensamientos de suicidio, es importante realizar una evaluación profesional.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el trastorno mixto ansioso-depresivo?
Es un trastorno caracterizado por síntomas clínicamente significativos de ansiedad y depresión que aparecen conjuntamente, pero sin que ninguno de los dos grupos cumpla por separado los requisitos de otro trastorno depresivo o de ansiedad.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno mixto ansioso-depresivo?
Pueden aparecer estado de ánimo bajo, pérdida de interés, preocupación, nerviosismo, tensión, cansancio, alteraciones del sueño, irritabilidad, problemas de concentración y diferentes síntomas físicos relacionados con la ansiedad.
¿Cuál es el código del trastorno mixto ansioso-depresivo?
En la CIE-10 se utilizaba F41.2 para el trastorno mixto ansioso-depresivo. La CIE-11 incluye el trastorno mixto depresivo y de ansiedad con el código 6A73.
¿Es lo mismo trastorno mixto ansioso-depresivo que tener ansiedad y depresión?
No exactamente. Una persona puede cumplir criterios completos para un trastorno depresivo y otro de ansiedad simultáneamente. En el trastorno mixto, ambos tipos de síntomas están presentes, pero ninguno alcanza individualmente el umbral de esos otros diagnósticos.
¿Cómo se trata el trastorno mixto ansioso-depresivo?
El tratamiento depende del caso. Puede incluir terapia cognitivo-conductual, activación conductual, estrategias para manejar ansiedad y, cuando está indicado, medicación antidepresiva prescrita y supervisada por un médico.
¿Cuánto dura el trastorno mixto ansioso-depresivo?
La duración es variable. Algunas personas mejoran después de semanas o meses, mientras que en otras los síntomas pueden hacerse persistentes o evolucionar hacia otro trastorno. La intensidad, el estrés y el acceso al tratamiento influyen en la evolución.
¿Cuándo hay que pedir ayuda por ansiedad y depresión?
Conviene consultar cuando los síntomas persisten durante semanas, aumentan, afectan al sueño, trabajo, estudios o relaciones. Ante pensamientos suicidas, intención de autolesión o imposibilidad de mantenerse a salvo se necesita atención urgente.
Raquel León

Escrito por

Raquel León

Psicóloga general sanitaria y redactora

Francesc Abad

Revisado por

Francesc Abad

Psicólogo y psicoterapeuta

“” Cómo citar este artículo

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Raquel León. (2026, agosto 26). Trastorno mixto ansioso-depresivo: síntomas, causas y tratamiento. Psicólogo Plus. https://psicologoplus.com/trastorno-mixto-ansioso-depresivo

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